El Mensaje de los 3 Ángeles

El Mensaje de los 3 Ángeles

El Mensaje de los Tres Ángeles (Apocalipsis 14:6-13) es el último llamado universal de amor, salvación y advertencia divina antes del fin del mundo, cuyo propósito es definir el destino eterno de la humanidad mediante la aceptación del sello de Dios o el rechazo que conduce a la marca de la bestia. A diferencia del mensaje a Laodicea (dirigido a la iglesia), este mensaje se destina a todo habitante de la Tierra y alcanzará su máxima intensidad en el "fuerte clamor" de Apocalipsis 18. Para proclamarlo con éxito, el pueblo de Dios debe primero sanar su condición espiritual aceptando el consejo laodicense (oro, vestiduras blancas y colirio), asimilando así la "verdad presente" y la luz progresiva del evangelio eterno adaptada a los desafíos de los últimos días.

El Remanente

Publicado el 18 de July de 2026


Ilustración: El Mensaje de los 3 Ángeles

Introduccion Introducción

"El Mensaje de los 3 Ángeles" constituye el último mensaje de amor, salvación y advertencia a los moradores de la tierra antes del fin de la gracia y el fin del mundo. El destino eterno de cada alma se decide al aceptar o rechazar este último mensaje. Los que acepten el llamado se unirán a las filas del último remanente, "los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús" y recibirán el sello de Dios para salvación y vida eterna. Los que rechacen la solemne amonestación se unirán a las filas de la gran Babilonia, "los que adoran a la bestia y su imagen" y recibirán la marca de la bestia para destrucción y muerte eterna. 

A diferencia del mensaje a la iglesia de Laodicea, el mensaje de los 3 ángeles tiene como enfoque y destinatario a todos los habitantes del mundo, cristianos y no cristianos. El mensaje es para "toda nación, tribu, lengua y pueblo". Aunque el mensaje del los 3 ángeles está siendo predicado en la actualidad, éste alcanzará el punto de mayor amplitud e intensidad cuando se le una el "fuerte clamor" (pregón) del ángel de Apocalipsis 18, durante la pueba de la marca de la bestia o la abominación desoladora. 

Leamos el mensaje de los 3 ángeles en Apocalipsis 14:6-13.

"Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen". (Apocalipsis 14:6-13)

La ubicación del ángel en medio del cielo significa que el mensaje que predica es de procedencia celestial. Este mensaje lleva las credenciales divinas porque procede del trono mismo de Dios. "Ángel" en la biblia significa "mensajero" y es un símbolo del pueblo de Dios comisionado con la proclamación del último llamado de misericordia al mundo.

Ahora bien, la encargada de predicar "el mensaje de los 3 ángeles" es el pueblo de Dios. Sin embargo, para que la iglesia de los últimos días esté en condiciones de proclamar este mensaje en toda su plenitud, primero debe obedecer "el mensaje a la iglesia de Laodicea", el cual exhorta a la iglesia a recibir el oro refinado en fuego, las vestiduras blancas y el colirio celestial. Respectivamente, estos tres bienes representan esencialmente la madurez espiritual, la justicia de Cristo y la plenitud de las verdades especiales de la Palabra de Dios para este tiempo final. Los miembros de la iglesia final no podrán experimentar ni proclamar el mensaje de los tres ángeles sin antes entender, aceptar y obedecer el mensaje de Cristo a la iglesia de Laodicea. Si usted es un miembro de iglesia y profesa ser un verdadero hijo de Dios, le exhortamos a estudiar el tema titulado "El Mensaje a la Iglesia de Laodicea" en el siguiente enlace:

https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-a-la-iglesia-de-laodicea

La profecía bíblica se refiere al mensaje de los 3 ángeles como el evangelio eterno. Es decir, la proclamación del mensaje de los 3 ángeles es, en realidad, la presentación del mensaje del evangelio en el contexto de los últimos días. El mensaje es el mismo que predicaron Jesús y los apóstoles con la diferencia de que el mensaje de los 3 ángeles contiene una aplicación e instrucción especiales para los habitantes de la tierra que vivimos en los últimos días de la historia del mundo. Dicha aplicación e instrucción especiales se encuentran principalmente en el mensaje profético de los libros de Daniel y Apocalipsis, la cual conocemos a partir de la biblia y el espíritu de profecía como la "verdad presente" (2 Pedro 1:12).

Todo esto obedece a que, las condiciones religiosas, sociales y políticas del mundo en la actualidad son diferentes a cualquier época anterior. En cada época de la historia del pueblo de Dios y el mundo, el mensaje Divino ha tenido un enfoque específico y elementos distintivos. Las condiciones y necesidades de la iglesia y el mundo hoy, son diferentes a la época de Noé, Abraham, David, los apóstoles, la edad media o inclusive hace 150 años. El mensaje de Dios es progresivo y se adapta a cada época. No podemos predicar exactamente el mismo mensaje que predicaron Noé, los apóstoles, los reformadores o aún Elena White y los pioneros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Hacerlo equivale a negar los principios fundamentales de la luz progresiva y la verdad presente. ¡Esto es un error mortal!

En el ministerio "El Último Remanente" creemos firmemente que es necesario comprender el "mensaje puro del evangelio" correctamente antes de estudiar el "mensaje de los 3 ángeles". Para tener una comprensión más amplia sobre el significado del "mensaje puro del evangelio", sin el contexto de la "verdad presente", exhortamos al amable lector a estudiar detenidamente el tema "Parte 3: El Método del Plan de Salvación", especialmente el subtema titulado: "La Salvación a la Luz del Evangelio". Le aseguramos que usted comprenderá el mensaje puro del evangelio como nunca antes. Usted puede estudiar el tema recomendado en el siguiente enlace.

https://elultimoremanente.com/temas/parte-3-el-metodo-del-plan-de-salvacion      

Desarrollo El Mensaje del Primer Ángel

"Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas". (Apocalipsis 14:6-7)

"Temed a Dios"

¿Qué significa "temed a Dios"? La palabra "temed" viene de la raíz griega "phobeo" y el hebreo "yaré". En ambos casos el verbo "temed" significa tener un respeto absoluto, una admiración profunda, una adoración santa y una obediencia voluntaria. En todo caso, el temor de Dios produce en el creyente un sentimiento de amor y adoración sinceros hacia la persona de Dios que resulta en la obediencia genuina a todos sus mandamientos.

De igual manera, "temed a Dios" implica reconocer a Jehová como el único Dios verdadero y Juez Supremo del universo. Esto es de vital importancia, especialmente en el contexto del juicio final de Dios... "porque la hora de su juicio ha llegado". Consideremos el testimonio de las Sagradas Escrituras al respecto:

"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza". (Proverbios 1:7)

"El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala". (Eclesiatés 12:13)

Por otra parte, el temor a Dios debe estar motivado por el amor. Es imposible temer a Dios si no le amamos con todo el corazón, la mente y las fuerzas. La biblia enseña que nosotros amamos a Dios porque Él nos amó primero. Por lo tanto, necesitamos saber cuánto nos ama Dios realmente, si queremos llegar a amarlo con todo el alma. De hecho, la biblia nos exhorta a conocer la profundidad del amor de Dios en Cristo, el cual excede a todo conocimiento. 

"Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero". (1 Juan 4:19)

"... para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios". (Efesios 3:17-19)

Para conocer más profundamente el amor de Dios, cuya máxima manifestación se dio en la cruz del Monte Calvario, aconsejamos al amable lector a ir al apartado de "Estudios Bíblicos" en esta plataforma y seleccionar la categoría "Doctrina" y estudiar detenidamente la serie de temas titulado "Parte 2: La Base del Plan de Salvación". Este conocimiento cambiará su vida para siempre y usted será lleno del temor a Dios. Puede estudiar el tema recomendado abriendo el siguiente enlace.

https://elultimoremanente.com/temas/parte-2-la-base-del-plan-de-salvacion

"Dadle Gloria"

¿Qué significa "dadle gloria"? Para entender lo que significa "dadle gloria", primero necesitamos comprender qué es la gloria de Dios. Las Sagradas Escrituras nos enseñan que la gloria de Dios es su carácter. Dios es infinitamente amoroso, misericordioso y justo. Los principios del amor, misericordia y justicia son la base del carácter y gobierno Divinos y son innegociables para Él. La ley de Dios es precisamente una descripción de su carácter y gloria. La santa ley de Dios tiene como propósito preservar el carácter y la gloria de su Autor. Por eso, cuando nosotros obedecemos la ley de Dios, honramos y glorificamos a Dios, porque eso significa que nosotros somos amorosos, misericordiosos y justos con nuestros semejantes. Dios se siente feliz, honrado y glorificado cuando nosotros reflejamos su carácter al guardar sus mandamientos. Adicionalmente, la obediencia a la ley de Dios es garantía de paz, armonía, felicidad, salud, prosperidad y vida eterna. 

Los siguientes textos de la biblia nos enseñan que la gloria de Dios es su carácter y que el amor y la justicia son el cumplimeinto de la ley de Dios.

"Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria". (Éxodo 33:18)

"Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdadque guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación". (Éxodo 34:6-7)

"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad". (Juan 1:14)

"El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor". (Romanos 13:10)

"Si me amáis, guardad mis mandamientos". (Juan 14:15)

"Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado". (Deuteronomio 6:25)

El mandato "dadle gloria" coincide directamente con la fase de la glorificación del plan de salvación. La glorificación consiste en dos partes. La primera parte es la glorificación espiritual que sucede cuando la iglesia alcanza la madurez o perfección espiritual. La segunda parte es la gorificación literal que sucede cuando la iglesia es transformada con inmortalidad y trasladada al cielo. Es muy importante entender que la glorificación espiritual no solo precede a la glorificación literal, sino que también es el requisito para ella. Para un estudio más amplio sobre el tema de la glorificación en el plan de salvación, lo invitamos a abrir el enlace abajo y estudiar los subtemas titulados "Primera Fase: Salvación Objetiva" y "Segunda Fase: Salvación Subjetiva".

https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-de-salvacion-resumido 

Por otra parte, es imposible darle gloria a Dios si no le entregamos todo nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. Reiteradamente, la biblia nos enseña que la iglesia final debe ser absolutamente santa e irreprochable para el regreso de Cristo. 

"Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo". (1 Tesalonicenses 5:23)

Sin embargo, no podemos entregarnos a Dios completamente si no tenemos un conocimiento correcto y profundo del "mensaje de la justificación por la fe". Dicho mensaje contiene instrucciones especiales que nos enseñan el significado, metodología y resultado de una verdadera entrega a Dios. Toma todo el tiempo necesario para estudiar cada uno de los temas sobre este preciosísimo mensaje en los siguientes dos enlaces. 

https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-de-salvacion-resumido

https://elultimoremanente.com/temas/parte-3-el-metodo-del-plan-de-salvacion

El plan de Dios para el último remanente es la madurez espiritual, la victoria total sobre el pecado y la perfección de carácter manifestados en una obediencia plena a todos los mandamientos de la ley de Dios. Este será el estado de la iglesia cuando Cristo regrese a la tierra por segunda vez. Te invitamos a repasar los diez mandamientos que se encuentran en Éxodo 20:1-17 y Deuteronomio 5:6-21. 

Las Sagradas Escrituras claramente enseñan la vigencia de los diez mandamientos de la perfecta ley de Dios, la cual es la norma de conducta del cristiano en el nuevo pacto. Es el privilegio de todo cristiano obedecer la ley de Dios por medio de la fe en el sacrificio y justicia perfectas de Cristo. La obediencia a los diez mandamientos es la evidencia y resultado de la fe verdadera y la obra de la salvación en la vida del creyente. No obedecemos la ley para ser salvos sino porque somos salvos. ¡Alabado sea Dios! Considera la siguiente enseñanza de Jesús mismo:

"Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplidoDe manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". Mateo 5:16-20

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí". (Gálatas 2:20)

"Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré..." (Hebreos 10:16)

"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". (Filipenses 4:13

Además de una salud espiritual plena, Dios desea que sus hijos de los últimos días disfruten de una excelente salud física y mental. Rendirnos a Dios en espíritu, alma y cuerpo implica la obediencia no solo a las leyes morales y espirituales sino también a las leyes naturales de salud física y mental. Esto es parte de lo que significa "dadle gloria". Considera la enseñanza que nos deja el siguiente versículo de la biblia:

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios". (1 Corintios 10:31)

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma". (3 Juan 1:2)

"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios". (1 Corintios 6:19,20)

Dios desea que todos aquellos que acepten su último llamado de arrepentimiento le den gloria a través de una excelente salud física, mental y espiritual, siendo fieles a la instrucción Divina para este tiempo final de la historia del mundo. Dios tiene instrucciones precisas en su Palabra y los escritos proféticos para este tiempo. Gozar de una buena salud física y mental es esencial para la preparación espiritual en la víspera de la gran crisis final de la marca de la bestia, el juicio final y el sellamiento de la iglesia. Las facultades físicas y mentales deben estar en óptimas condiciones para estudiar y discernir las Sagradas Escrituras y practicar la voluntad de Dios para este tiempo. Es decir, una excelente salud física y mental es la base para recibir de Dios el don del discernimiento espiritual que necesitamos para distinguir entre lo bueno y lo malo, entre la verdad y el error, especialmente en este tiempo cuando los engaños de Satanás alcanzarán su climax. 

Asimismo, Dios no puede utilizar en su obra final de servicio y evangelización a personas enfermas. La obra final de Dios exige de sus intrumentos humanos la mayor capacidad física, mental y espiritual posible. La verdadera iglesia debe estar compuesta por miembros ejemplares, que glorifican a Dios en cada aspecto de su estilo de vida.

La biblia y el espíritu de profecía nos enseñan el mensaje de la "reforma pro-salud", el cual podemos desglosar en diez reglas naturales. Necesitamos poner en práctica las siguientes diez leyes naturales para conservar una condición de salud física, mental y espiritual óptima.

1. Fe y Confianza en Dios

Para conocer más profundamente a Dios y su plan de salvación, le invitamos a estudiar las principales enseñanzas de la biblia en los siguientes enlaces:

https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-de-salvacion-resumido

https://elultimoremanente.com/temas?cat=16  

2. Dieta Balanceada 100% Vegetariana y Orgánica

Es de conocimiento público y comprobado científicamente que un régimen alimenticio balanceado 100% vegetariano y orgánico juega un papel fundamental en la conservación de una excelente salud física y mental, la prevención de un gran número de enfermedades y la longevidad. 

3. Temperancia

Temperancia significa que debemos evitar todos los alimentos y sustancias que nos hacen daño, y consumir los alimentos buenos en las cantidades correctas y evitar los excesos. Esto implica que debemos ingerir las cantidades adecuadas de nutrientes que el cuerpo necesita. 

4. Agua Suficiente

Dependiendo de la actividad física, cada jóven o adulto debe tomar entre 6 y 10 vasos de agua pura al día. Debemos evitar tomar agua con las comidas. Adicionalmente, debemos bañarnos regularmente y lavarnos las manos siempre, especialmente antes de comer. 

5. Descanso Suficiente

Para un jóven o adulto es vital dormir de 7 a 8 horas cada noche. Debemos procurar tener por lo menos unas 2 o 3 horas de sueño antes de la medianoche. Normalmente el sueño más profundo ocurre entre las 10:00 pm y las 2:00 am. Es durante este lapso de sueño profundo donde el cuerpo libera las hormonas encargadas de regenerar células, reparar músculos, desarrollar tejidos, además de restaurar las energías para un nuevo día. 

6. Ejercicio Físico Regular

El ejercicio físico es fundamental para gozar de una buena salud. Debemos apartar por lo menos una hora diaria para ejercitarnos, de preferencia al aire libre. El ejercicio regular fortalece el corazón, reduce la presión arterial, mejora la circulación, ayuda a controlar el peso, fortalece los músculos, mejora el estado de ánimo, reduce el estrés, mejora la memoria y la concentración, ayuda a dormir mejor, previene enfermedades y prolonga la esperanza de vida.  

7. Aire Puro y Frezco

En la medida de lo posible, debemos salir a respirar el aire puro y frezco del campo o de un área verde con regularidad. Entre otros beneficios, el aire puro y frezco limpia las vías respiratorias, incrementa el oxígeno en la sangre, fortalece las defensas del cuerpo y aumenta el rendimiento cerebral.

8. Luz Solar

Se recomienda una exposición regular de 10 a 15 minutos a la luz del sol entre las 10:00 am y las 3:00 pm sin protección solar. Esta actividad optimiza la producción de hormonas vitales y vitamina D, fortalece los huesos y mejora el estado de ánimo en general.

9. Vida en el Campo

Es mucho más facil poner en práctica las leyes naturales de salud cuando vivimos en el campo. Dios hace un llamado a todos aquellos que tomen la decisión de formar parte del último remanente a salir de las ciudades para vivir en el campo. Al obedecer este llamado, cambiamos la vida agitada, el estrés, el ruido, la contaminación , la corrupción, la maldad y la vanidad de la ciudad por la tranquilidad, la paz, la salubridad, la pureza y la naturaleza del campo.

10. Huerta Orgánica

Además de la instrucción a salir de las ciudades para vivir en el campo, Dios nos aconseja adquirir un terreno donde haya sufuciente agua para cultivar una huerta orgánica, libre de productos agroquímicos. Vendrán tiempos difíciles de persecución religiosa y escasez de alimentos. A través de una huerta orgánica, Dios suplirá nuestras necesidades de agua y alimentos.

En los siguientes tres enlaces de abajo, usted encontrará abundante enseñanza en cuanto a las diez leyes naturales para gozar de una excelente salud física, mental y espiritual, especialmente en lo que toca a los temas de una alimentación saludable y los beneficios de la vida en el campo.

https://m.egwwritings.org/es/book/1697.2#0

https://m.egwwritings.org/es/book/14387.2#0

https://m.egwwritings.org/es/book/13897.209#209

La biblia presenta a cuatro personajes como tipo de la iglesia verdadera de los últimos días: Enoc, Elías, Daniel y Juan el Bautista. En gran medida, estos cuatro personajes practicaron las leyes naturales que les permitieron conservar una excelente salud física, mental y espiritual. Entre las reglas naturales que ellos guardaron, se destaca una dieta 100% vegetariana y orgánica. En el caso de Elías, él adoptó un régimen totalmente vegetariano al final de su vida antes de ser traspuesto al cielo. El estilo de vida que ellos llevaron es un ejemplo del estilo de vida que el último remanente está llamado a practicar. Al igual que Enoc y Elías fueron trasladados vivos al cielo sin ver la muerte en medio de una generación mala, el último remanente también será llevado al cielo sin sufrir la muerte natural en medio de la maldad y apostasía más grandes de la historia del mundo. Al igual que Daniel se mantuvo fiel a Dios en todo en medio de la Babilonia antigua, la verdadera iglesia final se mantendrá fiel a Dios en todo en medio de la "gran Babilonia" espiritual de la actualidad. Al igual que Juan el Bautista cumplió con la misión de preparar a la humanidad para la primera venida de Jesús, la iglesia final tiene la misión de preparar al mundo para la segunda venida de Cristo.

"Adorad a Aquel que Hizo el Cielo y la Tierra"

El mandato Divino es: "adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas". El conflicto final entre Cristo y Satanás gira en torno a la adoración. O bien adoramos a Satanás a través de la bestia y su imagen o bien adoramos al Dios Creador de los cielos y la tierra. El mandato de adorar al Creador incluye a Dios Padre y a su Hijo Jesucristo. Según la biblia, el Padre es el diseñador de la  creación y el Hijo es el ejecutor. En este sentido, ambos son el Creador de los cielos y la tierra. Por lo tanto, el Padre y el Hijo son los únicos dos seres en todo el universo dignos de adoración. Para conocer mejor la relación entre el Padre y el Hijo, el rol que ambos desempeñan en el universo creado y el papel que juegan en la creación y redención del hombre, le recomendamos estudiar el subtema titulado: "La Deidad: el Padre y el Hijo", en el siguiente enlace: 

https://elultimoremanente.com/temas/parte-1-el-trasfondo-del-plan-de-salvacion

Por otra parte, la señal o sello visible de la verdadera adoración al Dios Creador, es la santificación del séptimo día de reposo. El séptimo día de la semana ha sido apartado desde los orígenes de los cielos y la tierra para la celebración, conmemoración y adoración al Creador por su maravillosa obra de la creación. En esencia, el mandato "adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" es una orden de adorar al Dios Creador en el séptimo día de reposo semanal en obediencia al cuarto mandamiento de la ley de Dios (Génesis 2:1-4; Éxodo 20:8-11; Deuteronomio 5:12-14). 

Como resultado de la luz progresiva que Dios nos da a través de su Palabra y Espíritu, el mensaje de la verdad presente nos enseña que ni el sábado (Saturday, día de Saturno) ni el domingo (Sunday, día del sol) es el verdadero séptimo día de la biblia, porque ellos se encuentran en un falso calendario (Gregoriano). El verdadero séptimo día de reposo se encuentra en el calendario lunisolar de la biblia. Para adorar al Creador de los cielos y la tierra, debemos hacerlo en el día que Él ha señalado en su Palabra con ese propósito. Para conocer más sobre este tema trascendental, le urgimos a estudiar el seminario completo sobre el calendario de la biblia en el siguiente enlace:

https://elultimoremanente.com/temas?cat=30 

En el contexto de los últimos días, la obediencia a la orden "adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" constituye la mayor prueba de fidelidad y señal de distinción entre los falsos y verdaderos adoradores. La proclamación "porque la hora de su juicio ha llegado" no solo nos ubica en el contexto del fin del mundo, sino también nos indica la razón de la urgencia del llamado. La razón de la premura es clara: estamos viviendo durante las horas solemnes del juicio final de Dios en la víspera del fin de la gracia. El destino final de cada ser humano depende de la aceptación o rechazo de este último mensaje de amor, salvación y advertencia. ¡Es la última oportunidad de salvación... no habrá otra!

Adicionalmente, la verdadera adoración al Dios Creador incluye todas las santas convocaciones o las fiestas solemnes anuales establecidas en la ley de Dios. Las sagradas fiestas anuales no aparecen en las tablas de los diez mandamientos; sin embargo, forman parte de las leyes, preceptos y estatutos de Dios. Estos fueron registrados en el rollo de la ley, el cual Dios ordenó colocar al lado del arca del pacto en el lugar santísimo. (Deuteronomio 31:24-26) 

Al igual que la fiesta del séptimo día de reposo semanal, las sagradas fiestas anuales con sus días de reposo, nunca fueron abolidas por el sacrificio de Cristo en el nuevo pacto. Una investigación cuidadosa y honesta nos permite concluir que ningún texto en todo el Nuevo Testamento indica que dichas solemnidades fueran anuladas, como tampoco lo enseñan los escritos del espíritu de profecía. Al contrario, las Sagradas Escrituras enseñan que, tanto los apóstoles como Jesús mismo, observaron fielmente las fiestas anuales durante toda su vida. 

En conclusión, el mensaje del primer ángel presenta un resumen completo del deber de la criatura humana ante su Creador y su debida preparación espiritual en el contexto del juicio final de Dios y el fin de la gracia. En el mandato "temed a Dios y dadle gloria... y adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las guas", se resume todo el deber de la humanidad ante Dios. Esta orden equivale a "guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús". A su vez, "guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús" equivale a poseer "el oro refinado en fuego", "las vestiduras blancas" y "el colirio" que Cristo nos ofrece en su consejo a la iglesia de Laodicea en Apocalipsis 3:18.

La Hora de su Juicio ha Llegado

La orden del ángel "temed a Dios, y dadle gloria... y adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" se proclama en el contexto de "la hora de su juicio ha llegado". Es decir, la urgencia de la orden se debe a que el juicio final de Dios ya está en desarrollo. Pero, ¿cuándo comienza el juicio final de Dios? Será que la biblia tiene una respuesta a esta pregunta? Si la respuesta es positiva, ¿dónde enseña la biblia tal cosa? Bueno, cuando estudiamos cuidadosamente la profecía de los 2,300 días de Daniel 8:14, llegamos a la irrefutable conclusión de que el juicio final de Dios comenzó en el año 1844 y terminará al fin de la gracia antes de la segunda venida de Cristo.

Por lo tanto, este es un juicio preadvenimiento o investigador que se lleva a cabo antes de la consumación del plan de salvación y la segunda venida de Cristo. Este juicio preadvenimiento se compone de dos fases. La primera fase es el juicio de los muertos. La segunda fase es el juicio de los vivos. Cuando termine el juicio de los muertos, comenzará el juicio de los vivos. Por las señales proféticas de la biblia, entendemos que el juicio de los muertos está a punto de finalizar y el juicio de los vivos a punto de comenzar.

A continuación haremos un resumen de la profecía de los 2,300 días de Daniel 8:13-14 y 9:22-27.

"Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados? Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado". (Daniel 8:13-14)

"Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador". (Daniel 9:22-27)

Cuando examinamos detenidamente los pasajes bíblicos mencionados anteriormente, nos damos cuenta que el pasaje de Daniel 9:22-27 es la continuación de la visión de Daniel 8:13-14. En la profecía bíblica, un día equivale a un año (Ezequiel 4:6, Números 14:34). Al basarnos exclusivamente en la biblia y la historia los eventos contenidos en el tramo profético de los 2,300 años se cumplen todos con una exactitud asombrosa.

Los 2,300 años inician con la orden definitiva de reedificar Jerusalén emitida por el rey Artajerjes en el año 457 a.C. (Daniel 9:25; Esdras 7:11-26). Las primeras 7 semanas o 49 años llegan al año 408 a.C. con la conclusión de la reconstrucción de Jerusalén en tiempos difíciles (Daniel 9:25). Las siguientes 62 semanas o 434 años llegan hasta el año 27 d.C. con la aparición del "Mesías Príncipe" en el bautismo de Jesús en el río Jordán (Daniel 9:25). La mitad de la última semana (semana 70) llega al año 31 d.C. con la crucifixión y muerte del Mesías (Daniel 9:26-27). El final de la última semana (semana 70) cae en el año 34 d.C. con el cierre de la gracia para la nación judía con el apedreamiento de Esteban (Daniel 9:27). La profecía de las 70 semanas o 490 años es el tiempo total "determinado" o "cortado" exclusivamente "sobre tu pueblo" (los judíos, Daniel 9:24). Dicho periodo profético se extiende desde el año 457 a.C. hasta el año 34 d.C. Reiteramos, todos los eventos contenidos en la profecía de los 2,300 años tuvieron un cumplimiento exacto en la historia.

Ahora bien, para completar los 2,300 años, debemos ir 1810 años más en el futuro a partir del año 34 d.C. hasta el año 1844 d.C. (Al año 1843 le sumamos un año más porque el año 0 no existe en la transición de la era antes de Cristo (a.C) a la era cristiana (d.C.). Según la profecía bíblica, al final de los 2,300 años, en el año 1844 d.C., sucedería un evento trascendental: "el santuario será purificado". Un estudio y comprensión correctos del significado de este evento es absolutamente necesario para entender el "Mensaje de los 3 Ángeles". 

Es hora de estudiar el significado espiritual de la "purificación del santuario". Para lograrlo, necesitamos comprender el significado de los términos "santuario" y "purificado" en el pasaje de Daniel 8:14.

"El Santuario será Purificado" 

¿Qué significa o a qué se refiere la palabra "santuario"? La palabra hebrea que se traduce como "santuario" en Daniel 8:13-14 es "qodesh" y siginifica "lo sagrado o santo", "lo que Dios ha apartado para uso exclusivo de Él". La biblia usa la palabra "qodesh" para describir o referirse a la santidad del santuario (lugar físico)... especialmente las dos secciones del tabernáculo (el lugar santo y el lugar santísimo) y el sacerdocio (Éxodo 26:33-34, Levítico 21:6). Entre otras cosas, "qodesh" también se usa para describir o referirse a la santidad del pueblo escogido de Dios (Éxodo 19:6), la Palabra de Dios (Salmo 105:42), la ley de Dios (Salmo 119:172) y el nombre de Dios (Levítico 22:32).  En resumen, "el santuario" (qodesh) describe o se refiere a la santidad del santuario o tabernáculo (lugar físico), el pueblo de Dios, el mensaje de la Palabra de Dios y el nombre de Dios. 

¿Qué significa la palabra "purificado"? El término hebreo que se traduce como "purificado" en Daniel 8:14 viene de la raíz "Tsadáq", el cual significa justificar, vindicar, restaurar o limpiar. Como veremos más adelante en nuestro estudio, el amplio abanico de significados de "Tsadáq" es clave para entender el tema de la purificación del santuario. En todo caso, "tsadaq" requiere una fase de investigación judicial previa. Consideremos una explicación más amplia del significado de "Tsadáq". 

Justificar o ser hecho justo: Restablecer la justicia o declarar a alguien libre de culpa dentro de un marco legal o relacional. Es necesaria una fase de investigación judicial previa (juicio investigador). 

Vindicar: Demostrar la inocencia o rectitud de una persona, causa o institución frente a acusaciones o ataques. Es necesaria una fase de investigación judicial previa (juicio investigador). 

Restaurar o poner en orden: Regresar un objeto o una situación a su estado original, correcto o legítimo. Es necesaria una fase de investigación judicial previa (juicio investigador). 

Purificar o limpiar: Remover o quitar el pecado que contamina y profana el santuario. Es necesaria una fase de investigación judicial previa (juicio investigador). 

Entonces, ¿cuál es el significado de "el santuario será purificado"? La obra de la purificación del santuario que comienza al final de la profecía de los 2,300 años, es un proceso Divino que marca el final del plan de salvación. Dicho proceso tiene como propósito principal la justificación, vindicación, restauración y purificación definitiva de cuatro cosas que son "qodesh", sagradas o santas (apartadas) para Dios: 1) el santuario o tabernáculo (lugar físico) 2) el pueblo escogido de Dios 3) el mensaje de la Palabra de Dios y 4) el nombre de Dios. Estos cuatro elementos sagrados deben ser purificados antes del fin de la gracia y la segunda venida de Cristo. Asimismo, la purificación (tsadaq) de estos cuatro elementos requiere de un proceso de investigación judicial previo (juicio investigador).  

1. La Purificación del Santuario (lugar físico)

Como vimos, el tabernáculo (lugar físico), el cual consiste en el lugar santo y el lugar santísimo, es uno de los objetos a los que la biblia describe o se refiere como santuario (lo sagrado) (qodesh) que será purificado (tsadaq). Pero, ¿a qué santuario se refiere la profecía? ¿Cuál es el santuario que será purificado? Al examinar las Sagradas Escrituras, encontramos dos tipos de santuario: el santuario terrenal (en la tierra) y el santuario celestial (en el cielo) (Hebreos 9:1-24)

"Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios". (Hebreos 9:24)

El santuario terrenal fue construido por manos humanas. El santuario celestial fue hecho por Dios mismo. En el santuario terrenal ministraban sacerdotes humanos: Aarón, los Levitas y sus descendientes. En el santuario celestial, ministra el Sacerdote Divino: Cristo. El santuario terrenal pertenecía al antiguo pacto. El santuario celestial corresponde al nuevo pacto. El servicio del santuario terrenal fue inaugurado oficialmente en el Monte Sinaí y terminó con el sacrificio de Cristo. El servicio del santuario celestial fue aperturado oficialmente en el cielo en la entronización de Cristo a la diestra del Padre después de su muerte, resurrección y ascención. Actualmente, Cristo ministra en el santuario celestial como nuestro Gran Sumo Sacerdote, Intercesor, Consolador y Juez. 

Como podemos ver claramente, el santuario terrenal ya no existe. Al respecto, la biblia, la historia y la realidad actual dan un testimonio irrefutable. Por otro lado, el santuario celestial está más vigente que nunca. La biblia es absolutamente clara al respecto. Por lo tanto, concluimos con absoluta certeza que, el santuario que será purificado según Daniel 8:14, es el santuario celestial "que Dios levantó y no el hombre".

Dicho esto, ¿cómo será "purificado" el santuario celestial. Examinemos este asunto más detalladamente. Recuerdas que uno de los significados de "tsadaq" es "limpiar". En este caso, se refiere al acto de borrar y quitar los pecados que contaminan y profanan el santuario celestial. Pero, ¿a qué pecados se refiere? ¿Cuáles son esos pecados que contaminan el santuario celestial?

Para poder entender este tema, debemos ver lo que se hacía en "Día de la Expiación" en tiempos del pueblo de Israel (Levítico 16:1-34). Este evento solemne se celebraba una vez al año, el día 10 del séptimo mes en el calendario lunisolar de la biblia. Durante todo el año, los pecadores traían los animales, ponían las manos sobre ellos y confesaban sus pecados. Mediante este acto, los pecados eran transferidos del pecador arrepentido al animal expiatorio. Luego, el sacerdote sacrificaba el animal y rociaba la sangre dentro del santuario. De esta manera, los pecados del pueblo de Israel eran trasladados al santuario. Aunque los pecados eran perdonados, permanecían en el santuario durante todo el año, contaminándolo.

Una vez al año, en el Día de la Expiación, el santuario era limpiado de todos los pecados cometidos por el pueblo de Dios durante todo el año. De igual forma, mediante el sacerdocio y la sangre expiatoria de Cristo, todos los pecados confesados y perdonados del pueblo de Dios de toda la historia, ingresan y permanecen dentro del santuario celestial. Los pecados permanecen en los registros que se conservan en el santuario celestial. El propósito de la purificación del santuario celestial, que comenzó en el año 1844 d.C., es limpiarlo de todos esos pecados que lo contaminan. Para lograrlo, los pecados deben ser borrados y quitados de forma definitiva de los registros que están el santuario celestial. Dichos registros de pecado se han acumulado durante casi seis mil años. Primero serán eliminados los pecados de los justos muertos y luego los pecados de los justos vivos. De esta manera el santuario celestial será purificado o limpiado de la contaminación del pecado para siempre.

2. La Purificación del Pueblo Escogido de Dios

Recuerdas que uno de los significados de "tsadaq" además de limpiar es "justificar" o declarar a alguien libre de culpa. Esto implica un proceso de juicio e investigación. Para completar la obra de purificación del santuario celestial, Cristo debe primero "purificar" o "justificar" de todo pecado a su pueblo escogido en vida, coincidiendo con el juicio de los vivos, la segunda fase del juicio preadvenimiento o investigador. Jesús debe detener el flujo de pecados cometidos por su pueblo que contaminan el santuario celestial, antes de borrarlos y quitarlos de los registros celestiales definitivamente. Para que esto suceda, el pueblo escogido de Dios debe dejar de cometer más pecados. Es imposible purificar el santuario celestial mientras el pueblo escogido de Dios siga practicando el pecado. Todo esto conlleva el que la iglesia final ancance la madurez espiritual, victoria total sobre el pecado y perfección de carácter (Efesios 4:13; Efesios 5:25-27, Colosenses 1:22, Judas 1:24).

Dios está llamando a los habitantes del mundo a formar parte del último remanente, "los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús". El glorioso plan de Dios para su remanente final es la madurez espiritual, victoria total sobre el pecado y la perfección de carácter. Esta condición debe ser alcanzada por el pueblo de Dios antes de la gran prueba final de la marca de la bestia y el fin de la gracia. Recordemos siempre que la marca de la bestia no es la preparación sino el examen de la fe del último remanente como requisito para el sellamiento. La preparación es hoy. Solo cuando el pueblo escogido de Dios haya pasado la prueba de la marca de la bestia, será sellado.

Es más, el pueblo escogido de Dios no podrá seguir cometiendo pecados después del fin de la gracia. Los pecados son el resultado de la inmadurez espiritual. Cuando la gracia se cierre, Cristo cesará so obra de intercesión en el santuario celestial y no habrá quien perdone los pecados que se sigan cometiendo (Apocalipsis 22:11). Concluimos, que la purificación del pueblo escogido de Dios es parte la purificación del santuario y es una obra necesaria para la consumación del plan de salvación. 

3. La Purificación del Mensaje de la Palabra de Dios

Recuerdas que otro de los significados de "tsadaq" es "restaurar". Una parte fundamental de la obra de la "purificación del santuario" es la "restauración" del mensaje verdadero de la Palabra de Dios. Es imposible llegar a tener una iglesia madura y perfecta sin un conocimiento completo del plan de Dios para sus hijos que viven en los días finales de la historia del mundo. Este conocimiento especial está contenido en el "mensaje de los 3 ángeles" (Apocalipsis 14:6-13). Como vimos anteriormente, dicho mensaje es el mensaje del evangelio en el contexto de los últimos días. En otras palabras, el mensaje de los 3 ángeles se compone del evangelio más una serie de instrucciones especiales para la iglesia y el mundo que vive justo antes del fin de la gracia y la segunda venida de Cristo. Dichas instrucciones especiales se encuentran principalmente en el mensaje profético de los libros de Daniel y Apocalipsis.

Las Sagradas Escrituras son claras en cuanto a la promesa de Dios de proporcionar abundante luz adicional sobre la verdad de su Palabra por medio del derramamiento del Espíritu Santo en la lluvia tardía. A partir de 1844, Dios ha venido restaurando una serie de verdades de la biblia que son parte esencial del mensaje de salvación para este tiempo. Dios está cumpliendo con su promesa de restaurar todas las verdades de su Palabra necesarias para que su pueblo pueda experimentar una adecuada preparación física, mental y espiritual en la víspera del juicio de los vivos y la marca de la bestia. La restauración progresiva de la verdad bíblica hasta su plenitud, es lo que constituye la "verdad presente" (Habacuc 2:14, Oseas 6:3, Juan 16:13, Apocalipsis 18:1-5). 

Hoy día, Dios ha derramado luz adicional sobre verdades especiales aplicables para la iglesia y el mundo que vive en los últimos días de la historia. Tenemos nueva luz sobre temas vitales de actualidad como la Deidad, la justificación por la fe, la purificación del santuario de Daniel 8:14, el calendario de la biblia y el verdadero séptimo día de reposo, cronología bíblica y las profecías de Daniel y Apocalipsis, entre otros.

Así como una vez al año, en el Día de la Expiación, el sumo sacerdote entraba al lugar santísimo del santuario terrenal, de la misma manera, en el año 1844, Cristo pasó del lugar santo al lugar santísmo del santuario celestial para ministrar en favor de su pueblo de los últimos días. A través del mensaje de los 3 ángeles, Dios hace un llamado a todos los habitantes del mundo a integrar las filas de la iglesia del lugar santísimo. Así es, ¡nosotros tenemos el privilegio de pertenecer a la iglesia del lugar santísimo!

Sin embargo, la condición para formar parte de la iglesia del lugar santísimo es obedecer el mensaje del lugar santísimo del santuario celestial. Pero, ¿cuál es el mensaje del lugar santísimo? Para contestar esta pregunta debemos remitirnos al simbolismo espiritual del mobiliario del lugar santísimo. Cada uno de los muebles y artículos que se encuentran en dicho lugar representan verdades especiales para nuestro tiempo: la verdad presente. Es decir, el mensaje de los 3 ángeles se encuentra ilustrado y representado en el lugar santísimo. 

En el lugar santísimo se encontraba el arca del pacto, el propiciatorio, las dos tablas de los diez mandamientos, la vasija de maná, la vara de Aarón que floreció y el rollo de la ley de la torá al lado del arca (Hebreos 9:3-5, Deuteronomio 31:26). Como mencionamos anteriormente, cada uno de  estos muebles o artículos representa las verdades distintivas que la iglesia verdadera de los últimos días debe practicar y enseñar.

El lugar santísimo representa la gloria y la presencia misma de Dios con su pueblo escogido a través del Espíritu Santo. El arca del pacto representa el plan de salvación que Dios ha trazado para la humanidad. El propiciatorio es un símbolo del infinito amor de Dios y el supremo sacrificio de Cristo. Las dos tablas de los diez mandamientos junto con el rollo de la ley al lado del arca contienen una descripción completa del deber del hombre hacia Dios y sus semejantes. La vara de Aarón que floreció representa el sacerdocio de Cristo en el santuario celestial en favor de su pueblo, especialmente en el lugar santísimo. Finalmente, la vasija de maná es un símbolo permanente, no solo de la Palabra de Dios que nos alimenta espiritualmente, sino también del mensaje prosalud, el cual consiste en las diez leyes naturales para conservar una excelente salud física, mental y espiritual. 

4. La Purificación del Nombre de Dios

La purificación del santuario también implica la purificación del nombre o carácter de Dios. Pero, ¿cómo puede ser purificado el nombre de Dios? ¿Acaso Dios ha sido contaminado por los pecados? Bueno, recuerdas que otro de los significados de "tsadaq" es "vindicar", el cual significa demostrar la inocencia o rectitud de una persona, causa o institución frente a acusaciones o ataques. Debemos preguntarnos si Dios ha sido el blanco de acusaciones y ataques por parte de Satanás y la confederación del mal. La respuesta es un rotundo sí (Génesis 3:4-5, Job 1:9-11, Apocalipsis 12:10). 

Desde su rebelión en el cielo, Satanás ha venido orquestando una campaña de desprestigio o difamación en contra de la persona y gobierno de Dios. El gran adversario siempre ha intentado justificar su rebelión acusando al Creador de ser un Dios tirano que exige de todas sus criaturas una obediencia y adoración obligatorias. Además, ha declarado que la ley de Dios es injusta y nadie puede obedecerla (Isaías 14:13-14, Juan 14:15, Apocalipsis 12:10). El diablo acusa a Dios de ser el responsable directo del pecado y todas sus consecuencias. Dios, como Soberano del universo, asumió la responsabilidad y consecuencias del pecado, pero nunca la culpabilidad del mismo (Isaías 45:7, 2 Corintios 5:21, Santiago 1:13-14. 

Ante esta situación, es necesario un proceso de juicio para vindicar el nombre (carácter) y la justicia de Dios. Uno de los grandes propósitos del juicio final es demostrar la justicia, el amor de Dios y su inocencia frente al problema del pecado. Al mismo tiempo, el juicio final dejará a Satanás al descubierto como único responsable y culpable del pecado y sus consecuencias. Este proceso judicial es el juicio preadvenimiento o investigador que comenzó en 1844 y terminará al fin de la gracia. Cuando finalice el juicio investigador, el nombre de Dios quedará vindicado ante todo el universo para siempre. La rectitud del amor y la justicia de Dios quedarán establecidas por la eternidad. ¡Alabado sea el nombre de Dios! (Salmo 51:4, Romanos 3:4, Isaías 45:23)

Desarrollo El Mensaje del Segundo Ángel

"Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación". (Apocalipsis 14:8)

La Caída de Babilonia, la Gran Ciudad

¿Qué representa “Babilonia, la gran ciudad” en las profecías de Apocalipsis? ¿Cuál es su identidad? ¿Cuales son sus características? Después de realizar un escrutinio del uso de las frases “la gran ciudad” y “la gran Babilonia” en la profecía bíblica, llegamos a la conclusión de que ambas frases se refieren al mismo sistema político-religioso que gobernará el mundo en los últimos días (Apocalipsis 14:8; 16:19; 17:18; 17:5; 18:2,10,18,19,21).

Según la descripción bíblica, la gran Babilonia es un sistema religioso apóstata, mundial y escatológico (de los últimos días) compuesto por la unión de “el dragón” (Satanás, el espiritismo moderno y el poder político), “la bestia” (el papado o el catolicismo romano) y “el falso profeta” (el protestantismo apóstata o caído) para sostener e imponer sus decretos religiosos por la fuerza.  Esta triple alianza conformada por el dragón, la bestia y el falso profeta cuenta con el apoyo de los “mercaderes de la tierra” (magnates comerciales del mundo o sistema económico mundial) (Apocalipsis 16:13-14, 16:19, 17:3-5, 19:20, 20:10, 18:3, 18:23).

En Apocalipsis 17:18 se presenta a “la mujer” (la gran ramera o la bestia), el cual representa al papado o catolicismo romano, en su fase final de los últimos días, cuando se une con el dragón y el falso profeta para conformar la triple alianza babilónica (la gran ciudad o la gran Babilonia) con el propósito de hacerse con el control absoluto del mundo.

En Apocalipsis 16:13-14, “los 3 espíritus inmundos a manera de ranas”, representan los mensajes que salen de la boca del dragón, la bestia y el falso profeta (la gran Babilonia) en la última campaña de propaganda y engaño mundial de Satanás para lograr un objetivo específico: unificar el mundo entero en contra de Dios, su pueblo escogido y su verdad. En el mundo natural, las ranas capturan a sus presas con la lengua. Esto representa que al principio el engaño final no vendrá por la fuerza, sino a través de la palabra, el discurso, la persuasión y la falsa predicación. Sin embargo, al final se usará el poder del estado (Apocalipsis 13:12-17).    

El espíritu que sale de la boca del dragón (espiritismo moderno): Es el mensaje de que los muertos siguen vivos y que pueden comunicarse con nosotros (la inmortalidad del alma). Los demonios personificarán a familiares e incluso a los apóstoles, diciendo que la ley de Dios ha sido cambiada y que que hay que obedecer las leyes religiosas del mundo. La biblia enseña que “los muertos nada saben” y que “el alma que pecare esa morirá” (Eclesiastés 9:5,10; Ezequiel 18:4,20; Romanos 6:23).

El espíritu que sale de la boca de la bestia (papado o catolicismo romano): Es el mensaje de la autoridad de la tradición humana por encima de la biblia, promoviendo la santidad de un falso séptimo día de reposo y la supremacía de la doctrina de la iglesia. La biblia claramente enseña que la Palabra de Dios y su santa ley están por encima de los mandamientos y tradiciones de los hombres de la iglesia o el mundo (Mateo 15:1-9, Isaías 29:13, Hechos 5:29, Colosenses 2:8).

El espíritu que sale de la boca del falso profeta (protestantismo apóstata): Es el mensaje de un evangelio que apela a las emociones, pero carece de poder transformador,  que afirma que la ley de Dios ya no está vigente y que presiona a los gobiernos para imponer la religión por la ley en nombre de la paz, unidad y la moral nacional. Como señal de su autoridad, el protestantismo apóstata realiza una serie de falsos milagros que, en realidad, son manifestaciones sobrenaturales perpetradas por Satanás y sus demonios (2 Timoteo 3:1-5, Apocalipsis 12:17, Apocalipsis 14:12, Apocalipsis 13:12-17).     

¿Qué significa la caída de la gran Babilonia? ¿Cuándo sucede? En un sentido, Babilonia ya ha caído pero su degradación moral y doctrinal es paulatina. Su caída total se completará hacia el fin de la historia del mundo, cuando se promulgue legislativamente la imposición de leyes contrarias a los mandamientos de Dios. Dichas leyes humanas atacarán especialmente los primeros cuatro mandamientos - ubicados en la primera tabla de la ley de Dios - los cuales describen las obligaciones de servicio y adoración del hombre hacia el Creador. Entre los primeros cuatro mandamientos se destaca el cuarto, el cual ordena adorar al Creador en el séptimo día de la semana del calendario lunisolar de la biblia (Éxodo 20:8-11, Génesis 1:14, Salmo 104:19). La caída de la gran Babilonia consiste en dos fases: la caída espiritual y la caída literal. La caída espiritual sucederá cuando se establezca la marca de la bestia o la abominación desoladora (Apocalipsis 14:8-11). La caída literal ocurrirá cuando sea destruida por las siete postreras plagas y el resplandor de la segunda venida de Cristo (Apocalipsis 16:19, 15:1, 18:4-8).

Para entender e ilustrar mejor la caída de Babilonia, tomaremos el ejemplo de la caída de la antigua Babilonia (Daniel 5:1-31), que sirve como tipo de la caída de la gran Babilonia espiritual de los últimos días. La caída espiritual de la Babilonia antigua se produjo en el mismo instante en que el rey Belsasar, embriagado por su propio vino, profanó los vasos sagrados de oro y plata de la casa de Dios que habían traído de Jerusalén. El rey Belsasar y todos sus invitados bebieron vino en los vasos sagrados y adoraron a sus dioses. En ese mismo instante, una mano apareció en la pared del palacio real para escribir la sentencia de su ruina o caída literal como consecuencia de su caída espiritual. Aquella misma noche se produjo la caída literal de Babilonia y el rey Belsasar fue muerto.

De la misma manera, la caída espiritual de la gran Babilonia de los últimos días se producirá cuando ella, embriagada por el vino de sus propias falsas doctrinas, profane los vasos sagrados de la ley de Dios al legislar oficialmente leyes contrarias a los cuatro mandamientos ubicados en la primera tabla de la ley de Dios, entre los cuales se destaca el cuarto. Ella impondrá a la iglesia y el mundo un falso séptimo día de reposo del calendario Gregoriano para adorar a sus dioses: el dragón, la bestia y su imagen. Su caída literal se producirá inmediatamente después cuando sea destruida por la siete postreras plagas y el resplandor de la segunda venida de Cristo.

El Vino del Furor de su Fornicación

¿Qué representan el vino, el furor y la fornicación de Babilonia? El vino de la gran Babilonia representa las falsas doctrinas con las que ha pervertido el mensaje del evangelio eterno y todas las religiones cristianas y no cristianas del mundo (Isaías 28:7, Proverbios 31:4-5, Mateo 9:17, Apocalipsis 17:2-4, Apocalipsis 18:3). Entre las falsas enseñanzas del vino de Babilonia se destacan la doctrina de la trinidad, la supremacía de las tradiciones de la iglesia por encima de las enseñanzas de la biblia, la inmortalidad del alma, la intercesión del sacerdocio humano como medio de salvación y el calendario Gregoriano con sus falsos días de reposo (el domingo y el sábado), El furor de la gran Babilonia representa la pasión ciega, el enojo irracional, la persecución demoníaca y la confusión doctrinal (Apocalipsis 14:8; 18:3; Oseas 7:5; Jeremías 51:7; Daniel 3:13,19; Apocalipsis 12:12,17). La fornicación de la gran Babilonia simboliza la decisión de la iglesia cristiana mundial de los últimos días de abandonar su unión con Dios, su Palabra y su santa ley para unirse con el poder político, la idolatría, el comercio corrupto y la amistad del mundo (Apocalipsis 17:1-5; Ezequiel 23:30; Isaías 23:17, Santiago 4:4; Oseas 4:6,12; Jeremías 3:1-3,20).

¿Te has preguntado alguna vez por qué las profecías bíblicas utilizan el nombre de "Babilonia" para referirse al gran sistema político-religioso de los últimos días que se opondrá a Dios, su pueblo y su verdad? La razón es impactante: las prácticas y doctrinas de la gran Babilonia escatológica (de los últimos días) tienen su origen en el sistema de religión pagana e idolátrica de la antigua Babilonia que comenzó con Nimrod y la torre de Babel. De esto, son testigos tanto la historia como la arqueología. Si deseas saber más sobre este fascinante tema, abre el enlace de abajo y descubre toda la verdad. 

https://elultimoremanente.com/public/uploads/recursos/pdf_69f7c33272ef46.49029030.pdf

Con el propósito de advertir a la iglesia y el mundo de los últimos días, el mensaje del segundo ángel presenta la identidad del falso sistema de religión que ha corrompido a todas las organizaciones eclesiásticas y seculares del planeta con sus falsas doctrinas. "La gran Babilonia" y "la gran ciudad" se refieren a la unión entre “el dragón” (Satanás, el espiritismo moderno y el poder político), “la bestia” (el papado o el catolicismo romano) y “el falso profeta” (el protestantismo apóstata o caído). La doble exclamación "ha caído, ha caído" es la confirmación absoluta de la caída espiritual o la apostasía de Babilonia, el cual antecede a su destrucción final.  El "vino" de Babilonia simboliza las doctrinas falsas de este sistema político-religioso, que han confundido al mundo. El término "furor" se refiere a la confusión religiosa, pasión desenfrenada e indignación violenta de Babilonia como resultado de sus doctrinas falsas. La "fornicación" representa que Babilonia abandona a Dios y su santa ley para unirse ilícitamente con los  poderes del mundo para imponer sus dogmas por la fuerza a los hombres.

Desarrollo El Mensaje del Tercer Ángel

"Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús". (Apocalipsis 14:9-12)

La Bestia

Según las características presentadas en los libros de Daniel y Apocalipsis, “la bestia” representa un sistema político-religioso, cuyo principal objetivo es atacar a Dios, su ley y su pueblo. La biblia identifica de forma inconfundible que el cuerno pequeño de Daniel 7 y la bestia de Apocalipsis 13 son el mismo poder. Al comparar Daniel 7:25 con Apocalipsis 13:5-7, descubrimos que ambos blasfeman contra Dios, persiguen a los santos por el mismo período de 1260 años y emergen del mismo entorno político. A continuación presentamos nueve características de “la bestia” o “el cuerno pequeño” que la identifican de manera inconfundible con el papado o el catolicismo romano.

1. Sube del Mar

Según la profecía bíblica, la bestia sube del mar. Esto significa que este poder emergió en el territorio densamente poblado de la Europa Occidental (Daniel 7:2,24 y Apocalipsis 13:1,2). La profecía bíblica define las aguas o “mar” como pueblos, muchedumbres y naciones (Apocalipsis 17:15).

2. Se Levanta para Suceder al Imperio Romano

La bestia se levanta inmediatamente después para suceder al Imperio Romano, tras la caída de éste último (Daniel 7:2,24 y Apocalipsis 13:1,2).  

3. Es Semejante a un Leopardo, Tiene Pies de Oso y Boca de León

La profecía bíblica dice: “Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león” (Apocalipsis 13:2). Esto significa que la bestia heredó la religión pagana además de las características culturales y de gobierno de los imperios precedentes de Daniel 7: Babilonia (león), Medo-Persia (oso) y Grecia (leopardo).

4. Recibe el Trono y Autoridad del Dragón

El “dragón”, que representa principalmente a Satanás y de forma histórica al Imperio Romano pagano, le dio “su poder, su trono y gran autoridad” (Apocalipsis 13:2). El traslado de la capital imperial a Constantinopla dejó el trono vacante, permitiendo al obispo romano asumir el control político además del religioso.   

5. Habla Grandes Cosas y Blasfemias

Tanto “el cuerno pequeño” de Daniel 7:25 como “la bestia” de Apocalipsis 13:5 abren su boca en blasfemia contra Dios. Entre las blasfemias se destacan la pretensión humana de perdonar pecados y el Título papal “Vicario del Hijo de Dios” (pretender ocupar el lugar de Cristo en la tierra). La biblia claramente tipifica estas dos pretensiones humanas como blasfemia (Lucas 5:21, Juan 10:33).

6. Intenta Cambiar los Tiempos y la Ley

Daniel 7:25 profetiza que este poder “pensará en cambiar los tiempos y le ley”. Efectivamente, el Papado en alianza con el Imperio Romano cambió “los tiempos” de adoración al Dios Creador (las fiestas solemnes y el séptimo día de reposo) al sustituir el calendario lunisolar de la biblia por el calendario Juliano-Gregoriano en el siglo IV d.C. De igual manera, a través de un largo proceso entre los siglos V y VIII d.C. el Papado cambió “la ley” al quitar el segundo mandamiento (el cual prohibe la adoración a las imágenes) y dividir el décimo mandamiento en dos para conservar el número diez.

7. Persigue a los Santos

La profecía declara que se le permitió “hacer guerra contra los santos y vencerlos” (Apocalipsis 13:7, Daniel 7:21). Esta persecución religiosa ocurrió durante los siglos de Inquisición y cruzadas de la edad media donde más de 50 millones de cristianos fieles fueron muertos por no someterse a los decretos papales.

8. Gobierna Durante un Periodo de 1,260 Años

La profecía asigna un período de dominio de 42 meses (Apocalipsis 13:5), equivalente a “un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo” (Daniel 7:25) o 1,260 días (Apocalipsis 12:6). Aplicando el principio profético de día por año (Números 14:34), este período duró exactamente 1,260 años, iniciando con la supremacía papal en el año 538 d.C. y culminando con su pérdida de poder temporal en el año 1798 d.C.

9. Sufre una Herida Mortal que fue Sanada

En 1798, el general francés Berthier tomó prisionero al Papa Pío VI, asestando la “herida mortal” (Apocalipsis 13:3) que quitó el poder político al Papado. No obstante, la profecía advierte que “su herida mortal fue sanada”. En el tiempo del fin, este poder recuperará su dominio político-religioso a nivel mundial mediante una alianza con el protestantismo estadounidense para imponer la marca de la bestia. Es decir, la bestia existirá hasta el fin del mundo (Apocalipsis 13:1-18).

La Imagen de la Bestia

La imagen de la bestia es una imitación o copia del sistema de la primera bestia: el Papado de la Edad Media (Apocalipsis 13:1-10). Representa la unión del poder religioso con el poder civil para imponer leyes humanas contrarias a los cuatro mandamientos ubicados en la primera tabla de la ley de Dios, especialmente el cuarto, el cual ordena adorar al Creador de los cielos y la tierra en el séptimo día del calendario lunisolar de la biblia (Éxodo 20:1-11). La imagen de la bestia se forma cuando las iglesias protestantes de los Estados Unidos (la bestia con cuernos de cordero) se corrompan espiritualmente y busquen el apoyo del gobierno para transgredir tanto la libertad religiosa como la libertad de conciencia de las personas (Apocalipsis 13:11-18). Por cierto, recién el pasado 16 y 17 de mayo de 2026, en el evento “Rededicate 250”, se establecieron oficialmente las bases de la imagen de la bestia en los Estados Unidos. Puedes encontrar más información sobre este tema de actualidad profética en el artículo titulado “Rededicate 250 y la Profecía Bíblica” en el siguiente enlace:

https://elultimoremanente.com/actualidad   

La Marca de la Bestia

La marca de la bestia no es un chip, un código de barras ni una marca física visible. Es una decisión espiritual y mental expresada mediante la lealtad a un poder humano en lugar de a Dios. El conflicto final de la humanidad gira en torno a la adoración según los principios expresados en los cuatro mandamientos ubicados en la primera tabla de la ley de Dios, especialmente el cuarto, el cual ordena adorar al Dios Creador de los cielos y la tierra en el séptimo día de reposo del calendario lunisolar de la biblia. La marca de la bestia es la contraparte exacta del sello de Dios. Mientras que el sello de Dios identifica a los verdaderos adoradores, la marca de la bestia identifica a quienes eligen obedecer decretos humanos contrarios a los mandamientos de Dios. Es importante recalcar que la marca de la bestia se establecerá oficialmente cuando la triple alianza babilónica imponga la observancia de un falso séptimo día de reposo.

Además de identificar a los falsos adoradores, la marca otorga reconocimiento y autoridad al poder político-religioso que la sustenta, el cual gobernará al mundo entero al fin de los tiempos. Es decir, la marca es una señal de identidad y autoridad. Dicho esto, ¿cuál es la marca de autoridad de la bestia?  ¿Podemos identificarla? Bueno, podemos obtener respuestas claras a estas preguntas a través del testimonio de la profecía bíblica y la historia.

La misma Iglesia Católica Romana ha reconocido oficialmente que cambiar el calendario lunisolar de la biblia por el juliano-gregoriano y lograr que el mundo cristiano y secular lo acepte, constituye la señal o marca de su autoridad. Este cambio fue introducido por Constantino el Grande y la Iglesia de Roma en el año 321 d.C.. Posteriormente, fue ajustado y confirmado por el Papa Gregorio XIII en 1582. Al cambiar el calendario lunisolar de la biblia, la Iglesia Católica Romana cambió el sistema de adoración divina, ya que dicho calendario contiene las fechas de las santas convocaciones para adorar al Dios Creador.  Pero, el asunto no termina aquí: mediante la adopción del calendario juliano-gregoriano, la Iglesia Católica Romana estableció su propio sistema de adoración a los dioses paganos de origen babilónico. A medida que el calendario lunisolar de la biblia quedó relegado al olvido a través de la historia, desapareció también el sistema de adoración divina con sus fechas de santas convocaciones para adorar a Dios, incluyendo las fiestas solemnes y el séptimo día de reposo semanal. Este es el verdadero logro del Papado, instigado por el enemigo de Dios. Es en este hecho histórico donde descansa la autoridad política y religiosa de Papado para promulgar leyes contrarias a la ley de Dios.

A continuación citamos algunas fuentes oficiales de la Iglesia Católica Romana hablando al respecto. Notemos con especial atención que algunos autores católicos reconocen la verdad del calendario de la biblia, mientras que otros parecen no reconocerlo y confunden “el séptimo día sábado de la biblia” con el “el séptimo día sábado Gregoriano”. 

El domingo es la marca de nuestra autoridad... La iglesia está por encima de la Biblia, y esa transferencia de la observancia del sábado es prueba de ello” (The Catholic Record, London, Ontario, 1 setiembre 1923).

"El calendario que seguimos, incluyendo los Adventistas del Séptimo Día, no solo es un calendario que fue ideado por la Iglesia Católica, sino que también es un calendario que está basado en el año solar. Y el calendario judío que se observó en el tiempo de Cristo... sigue un ciclo lunar. Así que la gran ironía es que incluso los mismos Adventistas del Séptimo Día no están adorando en el mismo día del Shabbat como los judíos de la época de Cristo". (Patrick Madrid on “Open Line,” EWTN, Global Catholic Radio Network, January 5, 2006)

"La observancia del domingo de parte de los protestantes es un homenaje que ellos rinden, muy a su pesar, a la autoridad de la Iglesia (Católica)" (Monseñor Segur, Plain Talk About the Protestantism of Today, 213).

"Quizá lo más atrevido, elcambio más revolucionario que la iglesia jamás haya hecho ocurrió en los primeros siglos. El día santo, el Shabbat bíblico, fue cambiado al domingo. Se eligió el "Día del Señor" (se refiere al domingo) no por alguna indicación dada en las Escrituras, sino por el sentido que tenía la iglesia de su propio poder... Aquellos que creen que las Escrituras deben ser la única autoridad, deberían en lógica convertirse en advetistas y observar la santidad del sábado" (aquí se confunde el séptimo día del calendario gregoriano con el séptimo día del calendario de la biblia) (Saint Catherine Church Sentinel [revista católica], Algonac, Michigan, 21 mayo 1995). 

Pregunta: “¿Cuál es el día del Sabbath?”

Respuesta: "El Shabbat es el sábado" (aquí se confunde nuevamente el sábado bíblico con el sábado gregoriano).

Pregunta: “¿Por qué observamos el domingo en lugar del sábado?”

Respuesta: "Observamos el domingo en lugar del sábado porqe la Iglesia Católica, en el Concilio de Laodicea (año 336 d.C.) transfirió la solemnidad del sábado al domingo" (sabemos por la historia que la transferencia se hizo del sábado del calendario bíblico aldomingo del calendario gregoriano). (Catecismo del Converso a la Doctrina Católica, Peter Geiermann, 50, 3ª edición) 

“Puede leer la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, y no encontrará una sola línea que autorice la santificación del domingo. La Escritura recalca la observación religiosa del sábado, un día que no santificamos” (La fe de nuestros padres, Cardenal Gibbons, 111).

"Dado que el sábado, no el domingo, se especifica en la biblia, ¿No resulta curioso que no-católicos que profesan tomar su religión directamente a partir de la biblia y no de la iglesia, observen el domingo en vez del sábado? Desde luego, es inconsistente; pero ese cambio se hizo quince siglos antes de que naciese el protestantismo, y por ese tiempo la costumbre se observaba universalmente. Han continuado la costumbre, a pesar de que descansa sobre la autoridad de la Iglesia católica y no sobre un texto explícito de la Biblia” (La fe de millones, Rvdo. John A. Obrien, ex profesor de la Universidad de Notre-Dame).

Pregunta: “Los protestantes, al trabajar en día de sábado - o séptimo día de la semana- trabajando en sábado violan un mandamiento de Dios: ¿siguen con ello la Escritura como regla de fe?”

Respuesta: “No; antes, al contrario, no pueden justificar su modo de obrar sino apoyándose en la tradición. ‘Acuérdate de santificar el sábado’, mandamiento que no aparece abrogado en ninguna parte de la Escritura”.

Pregunta: “La santificación del domingo como día de reposo, ¿está explícitamente confirmada en la Escritura?”

Respuesta: “No, ciertamente. Sin embargo, todos los protestantes consideran como obligatoria la santificación de ese día. Decir que se santifica el domingo en memoria de la resurrección de Cristo es afirmar que se obra sin apoyarse para nada en la Escritura; lo mismo se podría decir que se debe guardar el jueves, porque en ese día Jesús subió al cielo y reposó después de la gran obra de la Redención humana” (¿Por qué somos católicos y no protestantes? Rvdo. P. Pacífico Albero, O.F.M. Ediciones Paulinas).

Pregunta: “¿Tiene usted otra manera de probar que la iglesia [católica] tiene poder para decretar las festividades?”

Respuesta: “Si no tuviera poder, no hubiera podido sustituir la observancia del sábado —el séptimo día— por el domingo el primer día de la semana, un cambio para el cual no hay autoridad bíblica"  (Doctrina del Catecismo, Stephen Kennan, 174).

Para conocer más sobre el tema del calendario de la biblia y el verdadero día de reposo semanal, le exhortamos a estudiar nuestro seminario completo sobre el tema en el siguiente enlace:

https://elultimoremanente.com/temas?cat=30 

El Número de la Bestia

Por otro lado, Dios nos ha revelado el número 666 de la bestia para que podamos identificar al misterioso sistema político-religioso que este número representa. Este sistema no es otro que el Papado, que heredó la antigua religión pagana de Babilonia de adoración al Dios Sol o el Dios Saturno. Como veremos más adelante, en la religión babilónica, la adoración al Dios Sol es igual a la adoración al Dios Saturno. Esto es algo que todo estudiante serio de la historia puede confirmar acerca del paganismo de Babilonia. El número 666 se puede verificar con absoluta certeza de tres formas distintas:

Primero, la suma de los valores numéricos de las letras del nombre o título oficial del Papa en latín “VICARIUS FILII DEI”, es de 666. Este título se traduce al español como “el Vicario del Hijo de Dios” que literalmente significa el representante del Hijo de Dios en la tierra, que ejerce el poder y la autoridad en lugar de Cristo.


V = 5

I = 1

C = 100       A = 0

R = 0

I = 1

U = 5

S = 0    =

112

F = 0

I = 1

L = 50          I = 1

I = 1

=    53

 


 


 


D = 500

 


E = 0         I = 1    =

501

 


 


 


 


VICARIUS =112, FILII = 53,DEI = 501

=

112 + 53 + 501

=

666

Segundo, la suma total de las “casas astrológicas” de las 36 divinidades de la antigua religión de babilonia que representaban al Dios Sol o Dios Saturno, que aparecían en el “Sigilla Solis” o “Sello Solar”, era de 666. Si sumamos los números de estos 36 dioses babilónicos de la siguiente manera: 1 + 2 + 3 + 4 + 5 y así sucesivamente hasta el 36 - el cálculo nos da exactamente el número 666. Todas las filas, columnas y diagonales del sello solar suman 111. Las seis filas (horizontales) o seis columnas (verticales) suman un total de 666 (6 x 111 = 666).

             


Tercero, el nombre o título oculto de Nimrod por el cual era conocido en los misterios de Babilonia (Apocalipsis 17:5) era “Stur” (Saturno). El nombre “Stur” contiene el número apocalíptico 666.

Misterio y Saturno son dos términos correlativos de la lengua Caldea. Misterio significa el sistema oculto. Saturno significa el dios oculto. Saturno en Caldeo se pronuncia Satur, pero se escribe “Stur”. Todos los que conocemos de historia, sabemos que antiguamente, a Roma se le conocía con el nombre de “Saturnia” o la “Ciudad o País de Saturno” porque fue la heredera del paganismo de la antigua Babilonia. El primer Pontifex Maximus fue Nimrod. Todos sabemos por la historia que el título y oficio de Pontifex Maximus pasó de la antigua religión de Babilonia a los emperadores de Roma y luego al Papado. El nombre oculto de Nimrod era Stur (Saturno) como el dios o cabeza visible de la religión babilónica. Mientras tanto, el dios o la cabeza invisible era “Satán” (Sheitan o Teitan, en el idioma Caldeo). Cuando los paganos adoraban a Saturno, adoraban a Satán. Es decir, cuando ellos adoraban a Nimrod, adoraban a Satanás. Cuando los adventistas adoramos en el Día de Saturno (Sábado Gregoriano), ¡rendimos adoración al Dios Saturno o Dios Sol, sin saberlo! ¡No solamente rendimos adoración a la cabeza visible de la falsa religión, el Papa; sino que, en realidad, le rendimos adoración a la cabeza invisible de la falsa religión, ¡Satanás! ¡Gracias a Dios por esta nueva luz! ¡Ahora podemos ser libres de semejante abominación e idolatría! Rindamos al Creador la adoración debida a su Nombre en el día que Él ha señalado en su Palabra – el séptimo día sábado del calendario de la biblia. – (M'Gavin'sProtestant, Vol. II., p. 79, 1837.) (Chambers's Book of Days, p. 435) Origo Gentis Romanæ, cap. iii. " Hislop, op. cit.,

p. 269, footnote; Hislop, op. cit., p. 276, emphasis original.

El valor numérico del nombre Stur” suma el número exacto de la bestia: 666.

STUR =   S = 60   T = 400   U = 6   R = 200  =  666

Adoración a la Bestia y su Imagen

Como mencionamos anteriormente, el conflicto final de la humanidad gira en torno a la adoración según los principios expresados en los cuatro mandamientos que se encuentran en la primera tabla de la ley de Dios, especialmente el cuarto, el cual ordena adorar al Creador de los cielos y la tierra en el séptimo día de reposo del calendario lunisolar de la biblia (Éxodo 20:8-11, Génesis 1:14, Salmo 104:19). La marca de la bestia es la contraparte exacta del sello de Dios. Mientras que el sello de Dios identifica a los verdaderos adoradores, la marca de la bestia identifica a quienes eligen obedecer decretos humanos contrarios a los mandamientos de Dios. Es importante volver a recalcar que la marca de la bestia se establecerá oficialmente cuando la imagen de la bestia (el protestantismo apóstata de los Estados Unidos) imponga la observancia de un falso séptimo día de reposo.

Los dos falsos días de reposo reconocidos oficialmente por el gobierno de los Estados Unidos y la triple alianza babilónica son el domingo y el sábado, como quedó demostrado en “Rededicate 250”. Ambos días de reposo se encuentran en el calendario gregoriano, creado por la iglesia de Roma (la bestia). El testimonio de la historia es clara: el domingo (Dies Solis/Día del Sol) fue originalmente dedicado a la adoración del dios Sol. A su vez, el sábado (Dies Saturni/Día de Saturno) fue dedicado a la adoración del dios Saturno. Los términos “domingo” y “sábado” fueron adoptados por la iglesia de Roma posteriormente, con el fin de “cristianizar” su observancia y enmascarar las raíces paganas y el propósito de adoración astrológica original que poseían ambos días.

Cuando el mundo judeocristiano (católicos, protestantes y judíos) acepte adorar en domingo o sábado, estarán rindiendo adoración voluntaria o involuntaria al dragón a través de la bestia y su imagen. En otras palabras, al someterse a los decretos religiosos del Papado y el protestantismo caído, las personas estarán adorando a Satanás. No olvidemos que el “dios Sol” y el “dios Saturno” son representaciones del mismo diablo. ¡Terrible pensamiento! ¡Dios nos libre de cometer tan grande abominación!

Por otro lado, la minoría que tome la decisión de adorar en el séptimo día del calendario lunisolar de la biblia, estará rindiendo adoración al único Dios verdadero y recibirá el sello de Dios de los últimos días. La observancia del cuarto mandamiento de la ley de Dios es la señal o sello visible que distingue a los verdaderos adoradores. ¿Sabías que el cuarto mandamiento contiene el sello de Dios (Isaías 8:16)? Bueno, permíteme mostrarte la evidencia bíblica al respecto. Tanto en la biblia como en el mundo civil, un sello auténtico exige tres elementos: el nombre, el título y la jurisdicción del gobernante (Ester 8:10; Daniel 6:17,25). Lo sorprendente es que el cuarto mandamiento de la ley de Dios contiene exactamente los tres elementos de un sello: el nombre es Jehová, el título es Creador y la jurisdicción es los cielos y la tierra (Éxodo 20:8-11).  

El Vino de la Ira de Dios

La advertencia del tercer ángel es contundente: “Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero...” (Apocalipsis 14:9-10). Esta es la advertencia más severa que Dios jamás haya dado a la humanidad. “El vino de la ira de Dios... que ha sido vaciado puro” representa los juicios de Dios en la siete postreras plagas derramadas sin mezcla de misericordia sobre los que adoran a la bestia y su imagen. Dichas plagas serán derramadas después del fin de la gracia y están registradas principalmente en los capítulos 15 y 16 del Apocalipsis.

Guardar los Mandamientos de Dios y la Fe de Jesús

La expresión “los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”, es un resumen de todo el deber del hombre hacia su Creador (Apocalipsis 14:12). Ella define la identidad, el carácter y el mensaje del remanente fiel en los días finales de la historia del mundo. La frase “guardan los mandamientos” significa que última iglesia fiel obedece los diez mandamientos de la ley de Dios. Estos incluyen los cuatro mandamientos ubicados en la primera tabla, los cuales describen el deber de hombre hacia Dios y los seis mandamientos restantes ubicados en la segunda tabla, los cuales describen el deber del hombre hacia sus semejantes (Éxodo 20:8-11). La expresión “guardan la fe de Jesús” significa que el verdadero pueblo de Dios de los últimos días obedece el mensaje de la justificación por la fe. Dicho mensaje provee instrucciones específicas para apropiarse de la justicia de Cristo, el único poder que capacita al creyente para guardar los mandamientos de Dios. Podemos concluir con seguridad que el último remanente guarda los mandamientos de Dios como un resultado directo de guardar la fe de Jesús. En consecuencia, el último remanente recibe el sello de Dios, el cual no es solamente una señal de autoridad e identidad. Es, además, un sello de aprobación y protección divina que reciben aquellos que “guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.

Para profundizar en el tema del mensaje de la justificación por la fe, aconsejamos al amable lector estudiar los temarios completos en los siguientes enlaces:

https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-de-salvacion-resumido

https://elultimoremanente.com/temas/parte-3-el-metodo-del-plan-de-salvacion         

El mensaje del tercer ángel presenta la advertencia más severa jamás hecha a la humanidad. Los que adoran a la bestia y su imagen y reciben su marca, "beberán del vino de la ira de Dios... que ha sido vaciado puro" y "serán atormentados con fuego y azufre". Por el contrario, "los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús" recibirán el sello de Dios y heredarán la vida eterna. "La bestia" representa al papado o el catolicismo romano que forma una alianza con el estado para imponer a los hombres sus falsas doctrinas por medio de la legislación civil. "La imagen de la bestia" representa al protestantismo apóstata de los Estados Unidos, que al igual que su madre, también se apoya en el estado para obligar a todos a acatar sus leyes religiosas. "La marca de la bestia" es la señal que identifica a la bestia como la organización religiosa con mayor autoridad del mundo. Esta marca no es otra que la adopción del calendario juliano-gregoriano con sus falsos días de reposo: el sábado y el domingo, los cuales son aceptados por católicos, protestantes y judíos por igual. "El número de la bestia", el número 666 es, en esencia, el número identificador de la cabeza visible e invisible del monstruoso sistema político-religioso identificada como "la bestia". La cabeza visible es el Papa. La cabeza invisible es Satanás. Para adorar a la bestia y su imagen, basta con adorar en los falsos días de reposo del calendario juliano-gregoriano: el sábado (día de Saturno) o el domingo (día del Sol). "El vino de la ira de Dios... que ha sido vaciado puro" representa el castigo final de Dios sobre todos aquellos que reciben la marca de la bestia. Dicho castigo se consuma en el derramamiento de las siete postreras plagas sin mezcla de misericordia después del fin de la gracia. Por el contrario, "los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús", los mismos que "temen a Dios y le dan gloria", reciben el sello de Dios y son protegidos de la ira de Dios. 

Conclusion Conclusión

En conclusión, el mensaje de los 3 ángeles contiene la última proclamación de amor, salvación y advertencia de Dios al mundo en la víspera del juicio de los vivos, la imposción de la marca de la bestia, el fin de la gracia y la segunda venida de Jesús. El mensaje del primer ángel contiene una descripción completa del deber del hombre hacia Dios de cara a la gran prueba final. Por su parte, el segundo ángel identifica a la gran Babilonia como el falso sistema de religión cristiana para que podamos apartarnos de ella. Finalmente, el tercer ángel lanza la advertencia Divina más severa en la historia de la humanidad dirigida a aquellos que reciben la marca de la bestia.

La urgencia del mensaje de los 3 ángeles es más que evidente. La aceptación o rechazo a esta última amonestación decidirá nuestro destino eterno. Los que reciban el llamado serán sellados y preservados para vida eterna. Los que rechacen la amonestación sufrirán las siete postreras plagas y la destrucción eterna. Es nuestro deseo y oración que usted, amable lector, elija temer a Dios, darle gloria y adorarlo con todo el corazón antes que sea demasiado tarde. Amén.