El Mensaje de los 3 Ángeles
Publicado el 18 de July de 2026
Introduccion Introducción
"El Mensaje de los 3 Ángeles" constituye el último mensaje de amor, salvación y advertencia a los moradores de la tierra antes del fin de la gracia y el fin del mundo. El destino eterno de cada alma se decide al aceptar o rechazar este último mensaje. Los que acepten el llamado se unirán a las filas del último remanente, "los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús" y recibirán el sello de Dios para salvación y vida eterna. Los que rechacen la solemne amonestación se unirán a las filas de la gran Babilonia, "los que adoran a la bestia y su imagen" y recibirán la marca de la bestia para destrucción y muerte eterna.
A diferencia del mensaje a la iglesia de Laodicea, el mensaje de los 3 ángeles tiene como enfoque y destinatario a todos los habitantes del mundo, cristianos y no cristianos. El mensaje es para "toda nación, tribu, lengua y pueblo". Aunque el mensaje del los 3 ángeles está siendo predicado en la actualidad, éste alcanzará el punto de mayor amplitud e intensidad cuando se le una el "fuerte clamor" (pregón) del ángel de Apocalipsis 18, durante la pueba de la marca de la bestia o la abominación desoladora.
Leamos el mensaje de los 3 ángeles en Apocalipsis 14:6-13.
"Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación. Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen". (Apocalipsis 14:6-13)
La ubicación del ángel en medio del cielo significa que el mensaje que predica es de procedencia celestial. Este mensaje lleva las credenciales divinas porque procede del trono mismo de Dios. "Ángel" en la biblia significa "mensajero" y es un símbolo del pueblo de Dios comisionado con la proclamación del último llamado de misericordia al mundo.
Ahora bien, la encargada de predicar "el mensaje de los 3 ángeles" es el pueblo de Dios. Sin embargo, para que la iglesia de los últimos días esté en condiciones de proclamar este mensaje en toda su plenitud, primero debe obedecer "el mensaje a la iglesia de Laodicea", el cual exhorta a la iglesia a recibir el oro refinado en fuego, las vestiduras blancas y el colirio celestial. Respectivamente, estos tres bienes representan esencialmente la madurez espiritual, la justicia de Cristo y la plenitud de las verdades especiales de la Palabra de Dios para este tiempo final. Los miembros de la iglesia final no podrán experimentar ni proclamar el mensaje de los tres ángeles sin antes entender, aceptar y obedecer el mensaje de Cristo a la iglesia de Laodicea. Si usted es un miembro de iglesia y profesa ser un verdadero hijo de Dios, le exhortamos a estudiar el tema titulado "El Mensaje a la Iglesia de Laodicea" en el siguiente enlace:
https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-a-la-iglesia-de-laodicea
La profecía bíblica se refiere al mensaje de los 3 ángeles como el evangelio eterno. Es decir, la proclamación del mensaje de los 3 ángeles es, en realidad, la presentación del mensaje del evangelio en el contexto de los últimos días. El mensaje es el mismo que predicaron Jesús y los apóstoles con la diferencia de que el mensaje de los 3 ángeles contiene una aplicación e instrucción especiales para los habitantes de la tierra que vivimos en los últimos días de la historia del mundo. Dicha aplicación e instrucción especiales se encuentran principalmente en el mensaje profético de los libros de Daniel y Apocalipsis, la cual conocemos a partir de la biblia y el espíritu de profecía como la "verdad presente" (2 Pedro 1:12).
Todo esto obedece a que, las condiciones religiosas, sociales y políticas del mundo en la actualidad son diferentes a cualquier época anterior. En cada época de la historia del pueblo de Dios y el mundo, el mensaje Divino ha tenido un enfoque específico y elementos distintivos. Las condiciones y necesidades de la iglesia y el mundo hoy, son diferentes a la época de Noé, Abraham, David, los apóstoles, la edad media o inclusive hace 150 años. El mensaje de Dios es progresivo y se adapta a cada época. No podemos predicar exactamente el mismo mensaje que predicaron Noé, los apóstoles, los reformadores o aún Elena White y los pioneros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Hacerlo equivale a negar los principios fundamentales de la luz progresiva y la verdad presente. ¡Esto es un error mortal!
En el ministerio "El Último Remanente" creemos firmemente que es necesario comprender el "mensaje puro del evangelio" correctamente antes de estudiar el "mensaje de los 3 ángeles". Para tener una comprensión más amplia sobre el significado del "mensaje puro del evangelio", sin el contexto de la "verdad presente", exhortamos al amable lector a estudiar detenidamente el tema "Parte 3: El Método del Plan de Salvación", especialmente el subtema titulado: "La Salvación a la Luz del Evangelio". Le aseguramos que usted comprenderá el mensaje puro del evangelio como nunca antes. Usted puede estudiar el tema recomendado en el siguiente enlace.
https://elultimoremanente.com/temas/parte-3-el-metodo-del-plan-de-salvacion
Desarrollo El Mensaje del Primer Ángel
"Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas". (Apocalipsis 14:6-7)
"Temed a Dios"
¿Qué significa "temed a Dios"? La palabra "temed" viene de la raíz griega "phobeo" y el hebreo "yaré". En ambos casos el verbo "temed" significa tener un respeto absoluto, una admiración profunda, una adoración santa y una obediencia voluntaria. En todo caso, el temor de Dios produce en el creyente un sentimiento de amor y adoración sinceros hacia la persona de Dios que resulta en la obediencia genuina a todos sus mandamientos.
De igual manera, "temed a Dios" implica reconocer a Jehová como el único Dios verdadero y Juez Supremo del universo. Esto es de vital importancia, especialmente en el contexto del juicio final de Dios... "porque la hora de su juicio ha llegado". Consideremos el testimonio de las Sagradas Escrituras al respecto:
"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza". (Proverbios 1:7)
"El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala". (Eclesiatés 12:13)
Por otra parte, el temor a Dios debe estar motivado por el amor. Es imposible temer a Dios si no le amamos con todo el corazón, la mente y las fuerzas. La biblia enseña que nosotros amamos a Dios porque Él nos amó primero. Por lo tanto, necesitamos saber cuánto nos ama Dios realmente, si queremos llegar a amarlo con todo el alma. De hecho, la biblia nos exhorta a conocer la profundidad del amor de Dios en Cristo, el cual excede a todo conocimiento.
"Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero". (1 Juan 4:19)
"... para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios". (Efesios 3:17-19)
Para conocer más profundamente el amor de Dios, cuya máxima manifestación se dio en la cruz del Monte Calvario, aconsejamos al amable lector a ir al apartado de "Estudios Bíblicos" en esta plataforma y seleccionar la categoría "Doctrina" y estudiar detenidamente la serie de temas titulado "Parte 2: La Base del Plan de Salvación". Este conocimiento cambiará su vida para siempre y usted será lleno del temor a Dios. Puede estudiar el tema recomendado abriendo el siguiente enlace.
https://elultimoremanente.com/temas/parte-2-la-base-del-plan-de-salvacion
"Dadle Gloria"
¿Qué significa "dadle gloria"? Para entender lo que significa "dadle gloria", primero necesitamos comprender qué es la gloria de Dios. Las Sagradas Escrituras nos enseñan que la gloria de Dios es su carácter. Dios es infinitamente amoroso, misericordioso y justo. Los principios del amor, misericordia y justicia son la base del carácter y gobierno Divinos y son innegociables para Él. La ley de Dios es precisamente una descripción de su carácter y gloria. La santa ley de Dios tiene como propósito preservar el carácter y la gloria de su Autor. Por eso, cuando nosotros obedecemos la ley de Dios, honramos y glorificamos a Dios, porque eso significa que nosotros somos amorosos, misericordiosos y justos con nuestros semejantes. Dios se siente feliz, honrado y glorificado cuando nosotros reflejamos su carácter al guardar sus mandamientos. Adicionalmente, la obediencia a la ley de Dios es garantía de paz, armonía, felicidad, salud, prosperidad y vida eterna.
Los siguientes textos de la biblia nos enseñan que la gloria de Dios es su carácter y que el amor y la justicia son el cumplimeinto de la ley de Dios.
"Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria". (Éxodo 33:18)
"Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación". (Éxodo 34:6-7)
"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad". (Juan 1:14)
"El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor". (Romanos 13:10)
"Si me amáis, guardad mis mandamientos". (Juan 14:15)
"Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado". (Deuteronomio 6:25)
El mandato "dadle gloria" coincide directamente con la fase de la glorificación del plan de salvación. La glorificación consiste en dos partes. La primera parte es la glorificación espiritual que sucede cuando la iglesia alcanza la madurez o perfección espiritual. La segunda parte es la gorificación literal que sucede cuando la iglesia es transformada con inmortalidad y trasladada al cielo. Es muy importante entender que la glorificación espiritual no solo precede a la glorificación literal, sino que también es el requisito para ella. Para un estudio más amplio sobre el tema de la glorificación en el plan de salvación, lo invitamos a abrir el enlace abajo y estudiar los subtemas titulados "Primera Fase: Salvación Objetiva" y "Segunda Fase: Salvación Subjetiva".
https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-de-salvacion-resumido
Por otra parte, es imposible darle gloria a Dios si no le entregamos todo nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. Reiteradamente, la biblia nos enseña que la iglesia final debe ser absolutamente santa e irreprochable para el regreso de Cristo.
"Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo". (1 Tesalonicenses 5:23)
Sin embargo, no podemos entregarnos a Dios completamente si no tenemos un conocimiento correcto y profundo del "mensaje de la justificación por la fe". Dicho mensaje contiene instrucciones especiales que nos enseñan el significado, metodología y resultado de una verdadera entrega a Dios. Toma todo el tiempo necesario para estudiar cada uno de los temas sobre este preciosísimo mensaje en los siguientes dos enlaces.
https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-de-salvacion-resumido
https://elultimoremanente.com/temas/parte-3-el-metodo-del-plan-de-salvacion
El plan de Dios para el último remanente es la madurez espiritual, la victoria total sobre el pecado y la perfección de carácter manifestados en una obediencia plena a todos los mandamientos de la ley de Dios. Este será el estado de la iglesia cuando Cristo regrese a la tierra por segunda vez. Te invitamos a repasar los diez mandamientos que se encuentran en Éxodo 20:1-17 y Deuteronomio 5:6-21.
Las Sagradas Escrituras claramente enseñan la vigencia de los diez mandamientos de la perfecta ley de Dios, la cual es la norma de conducta del cristiano en el nuevo pacto. Es el privilegio de todo cristiano obedecer la ley de Dios por medio de la fe en el sacrificio y justicia perfectas de Cristo. La obediencia a los diez mandamientos es la evidencia y resultado de la fe verdadera y la obra de la salvación en la vida del creyente. No obedecemos la ley para ser salvos sino porque somos salvos. ¡Alabado sea Dios! Considera la siguiente enseñanza de Jesús mismo:
"Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". Mateo 5:16-20
"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí". (Gálatas 2:20)
"Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré..." (Hebreos 10:16)
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". (Filipenses 4:13
Además de una salud espiritual plena, Dios desea que sus hijos de los últimos días disfruten de una excelente salud física y mental. Rendirnos a Dios en espíritu, alma y cuerpo implica la obediencia no solo a las leyes morales y espirituales sino también a las leyes naturales de salud física y mental. Esto es parte de lo que significa "dadle gloria". Considera la enseñanza que nos deja el siguiente versículo de la biblia:
"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios". (1 Corintios 10:31)
"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma". (3 Juan 1:2)
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios". (1 Corintios 6:19,20)
Dios desea que todos aquellos que acepten su último llamado de arrepentimiento le den gloria a través de una excelente salud física, mental y espiritual, siendo fieles a la instrucción Divina para este tiempo final de la historia del mundo. Dios tiene instrucciones precisas en su Palabra y los escritos proféticos para este tiempo. Gozar de una buena salud física y mental es esencial para la preparación espiritual en la víspera de la gran crisis final de la marca de la bestia, el juicio final y el sellamiento de la iglesia. Las facultades físicas y mentales deben estar en óptimas condiciones para estudiar y discernir las Sagradas Escrituras y practicar la voluntad de Dios para este tiempo. Es decir, una excelente salud física y mental es la base para recibir de Dios el don del discernimiento espiritual que necesitamos para distinguir entre lo bueno y lo malo, entre la verdad y el error, especialmente en este tiempo cuando los engaños de Satanás alcanzarán su climax.
Asimismo, Dios no puede utilizar en su obra final de servicio y evangelización a personas enfermas. La obra final de Dios exige de sus intrumentos humanos la mayor capacidad física, mental y espiritual posible. La verdadera iglesia debe estar compuesta por miembros ejemplares, que glorifican a Dios en cada aspecto de su estilo de vida.
La biblia y el espíritu de profecía nos enseñan el mensaje de la "reforma pro-salud", el cual podemos desglosar en diez reglas naturales. Necesitamos poner en práctica las siguientes diez leyes naturales para conservar una condición de salud física, mental y espiritual óptima.
1. Fe y Confianza en Dios
Para conocer más profundamente a Dios y su plan de salvación, le invitamos a estudiar las principales enseñanzas de la biblia en los siguientes enlaces:
https://elultimoremanente.com/temas/el-mensaje-de-salvacion-resumido
https://elultimoremanente.com/temas?cat=16
2. Dieta Balanceada 100% Vegetariana y Orgánica
Es de conocimiento público y comprobado científicamente que un régimen alimenticio balanceado 100% vegetariano y orgánico juega un papel fundamental en la conservación de una excelente salud física y mental, la prevención de un gran número de enfermedades y la longevidad.
3. Temperancia
Temperancia significa que debemos evitar todos los alimentos y sustancias que nos hacen daño, y consumir los alimentos buenos en las cantidades correctas y evitar los excesos. Esto implica que debemos ingerir las cantidades adecuadas de nutrientes que el cuerpo necesita.
4. Agua Suficiente
Dependiendo de la actividad física, cada jóven o adulto debe tomar entre 6 y 10 vasos de agua pura al día. Debemos evitar tomar agua con las comidas. Adicionalmente, debemos bañarnos regularmente y lavarnos las manos siempre, especialmente antes de comer.
5. Descanso Suficiente
Para un jóven o adulto es vital dormir de 7 a 8 horas cada noche. Debemos procurar tener por lo menos unas 2 o 3 horas de sueño antes de la medianoche. Normalmente el sueño más profundo ocurre entre las 10:00 pm y las 2:00 am. Es durante este lapso de sueño profundo donde el cuerpo libera las hormonas encargadas de regenerar células, reparar músculos, desarrollar tejidos, además de restaurar las energías para un nuevo día.
6. Ejercicio Físico Regular
El ejercicio físico es fundamental para gozar de una buena salud. Debemos apartar por lo menos una hora diaria para ejercitarnos, de preferencia al aire libre. El ejercicio regular fortalece el corazón, reduce la presión arterial, mejora la circulación, ayuda a controlar el peso, fortalece los músculos, mejora el estado de ánimo, reduce el estrés, mejora la memoria y la concentración, ayuda a dormir mejor, previene enfermedades y prolonga la esperanza de vida.
7. Aire Puro y Frezco
En la medida de lo posible, debemos salir a respirar el aire puro y frezco del campo o de un área verde con regularidad. Entre otros beneficios, el aire puro y frezco limpia las vías respiratorias, incrementa el oxígeno en la sangre, fortalece las defensas del cuerpo y aumenta el rendimiento cerebral.
8. Luz Solar
Se recomienda una exposición regular de 10 a 15 minutos a la luz del sol entre las 10:00 am y las 3:00 pm sin protección solar. Esta actividad optimiza la producción de hormonas vitales y vitamina D, fortalece los huesos y mejora el estado de ánimo en general.
9. Vida en el Campo
Es mucho más facil poner en práctica las leyes naturales de salud cuando vivimos en el campo. Dios hace un llamado a todos aquellos que tomen la decisión de formar parte del último remanente a salir de las ciudades para vivir en el campo. Al obedecer este llamado, cambiamos la vida agitada, el estrés, el ruido, la contaminación , la corrupción, la maldad y la vanidad de la ciudad por la tranquilidad, la paz, la salubridad, la pureza y la naturaleza del campo.
10. Huerta Orgánica
Además de la instrucción a salir de las ciudades para vivir en el campo, Dios nos aconseja adquirir un terreno donde haya sufuciente agua para cultivar una huerta orgánica, libre de productos agroquímicos. Vendrán tiempos difíciles de persecución religiosa y escasez de alimentos. A través de una huerta orgánica, Dios suplirá nuestras necesidades de agua y alimentos.
En los siguientes tres enlaces de abajo, usted encontrará abundante enseñanza en cuanto a las diez leyes naturales para gozar de una excelente salud física, mental y espiritual, especialmente en lo que toca a los temas una alimentación saludable y los beneficios de la vida en el campo.
https://m.egwwritings.org/es/book/1697.2#0
https://m.egwwritings.org/es/book/14387.2#0
https://m.egwwritings.org/es/book/13897.209#209
La biblia presenta a cuatro personajes como tipo de la iglesia verdadera de los últimos días: Enoc, Elías, Daniel y Juan el Bautista. En gran medida, estos cuatro personajes practicaron las leyes naturales que les permitieron conservar una excelente salud física, mental y espiritual. Entre las reglas naturales que ellos guardaron, se destaca una dieta 100% vegetariana y orgánica. En el caso de Elías, él adoptó un régimen totalmente vegetariano al final de su vida antes de ser traspuesto al cielo. El estilo de vida que ellos llevaron es un ejemplo del estilo de vida que el último remanente está llamado a practicar. Al igual que Enoc y Elías fueron trasladados vivos al cielo sin ver la muerte en medio de una generación mala, el último remanente también será llevado al cielo sin sufrir la muerte natural en medio de la maldad y apostasía más grandes de la historia del mundo. Al igual que Daniel se mantuvo fiel a Dios en todo en medio de la Babilonia antigua, la verdadera iglesia final se mantendrá fiel a Dios en todo en medio de la "gran Babilonia" espiritual de la actualidad. Al igual que Juan el Bautista cumplió con la misión de preparar a la humanidad para la primera venida de Jesús, la iglesia final tiene la misión de preparar al mundo para la segunda venida de Cristo.
"Adorad a Aquel que Hizo el Cielo y la Tierra"
El mandato Divino es: "adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas". El conflicto final entre Cristo y Satanás gira en torno a la adoración. O bien adoramos a Satanás a través de la bestia y su imagen o bien adoramos al Dios Creador de los cielos y la tierra. El mandato de adorar al Creador incluye a Dios Padre y a su Hijo Jesucristo. Según la biblia, el Padre es el diseñador de la creación y el Hijo es el ejecutor. En este sentido, ambos son el Creador de los cielos y la tierra. Por lo tanto, el Padre y el Hijo son los únicos dos seres en todo el universo dignos de adoración. Para conocer mejor la relación entre el Padre y el Hijo, el rol que ambos desempeñan en el universo creado y el papel que juegan en la creación y redención del hombre, le recomendamos estudiar el subtema titulado: "La Deidad: el Padre y el Hijo", en el siguiente enlace:
https://elultimoremanente.com/temas/parte-1-el-trasfondo-del-plan-de-salvacion
Por otra parte, la señal o sello visible de la verdadera adoración al Dios Creador, es la santificación del séptimo día de reposo. El séptimo día de la semana ha sido apartado desde los orígenes de los cielos y la tierra para la celebración, conmemoración y adoración al Creador por su maravillosa obra de la creación. En esencia, el mandato "adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" es una orden de adorar al Dios Creador el en séptimo día de reposo semanal en obediencia al cuarto mandamiento de la ley de Dios (Génesis 2:1-4; Éxodo 20:8-11; Deuteronomio 5:12-14).
Como resultado de la luz progresiva que Dios nos da a través de su Palabra y Espíritu, el mensaje de la verdad presente nos enseña que ni el sábado (Saturday, día de Saturno) ni el domingo (Sunday, día del sol) es el verdadero séptimo día de la biblia, porque ellos se encuentran en un falso calendario (Gregoriano). El verdadero séptimo día de reposo se encuentra en el calendario lunisolar de la biblia. Para adorar al Creador de los cielos y la tierra, debemos hacerlo en el día que Él ha señalado en su Palabra con ese propósito. Para conocer más sobre este tema trascendental, le urgimos a estudiar el seminario completo sobre el calendario de la biblia en el siguiente enlace:
https://elultimoremanente.com/temas?cat=30
En el contexto de los últimos días, la obediencia a la orden "adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas" constituye la mayor prueba de fidelidad y señal de distinción entre los falsos y verdaderos adoradores. La proclamación "porque la hora de su juicio ha llegado" no solo nos ubica en el contexto del fin del mundo, sino también nos indica la razón de la urgencia del llamado. La razón de la premura es clara: estamos viviendo durante las horas solemnes del juicio final de Dios en la víspera del fin de la gracia. El destino final de cada ser humano depende de la aceptación o rechazo de este último mensaje de amor, salvación y advertencia. ¡Es la última oportunidad de salvación... no habrá otra!
Adicionalmente, la verdadera adoración al Dios Creador incluye todas las santas convocaciones o las fiestas solemnes anuales establecidas en la ley de Dios. Las sagradas fiestas anuales no aparecen en las tablas de los diez mandamientos; sin embargo, forman parte de las leyes, preceptos y estatutos de Dios. Estos fueron registrados en el rollo de la ley, el cual Dios ordenó colocar al lado del arca del pacto en el lugar santísimo.
Al igual que la fiesta del séptimo día de reposo semanal, las sagradas fiestas anuales con sus días de reposo, nunca fueron abolidas por el sacrificio de Cristo en el nuevo pacto. Una investigación cuidadosa y honesta nos permite concluir que ningún texto en todo el Nuevo Testamento indica que dichas solemnidades fueran anuladas, como tampoco lo enseñan los escritos del espíritu de profecía. Al contrario, las Sagradas Escrituras enseñan que, tanto los apóstoles como Jesús mismo, observaron fielmente las fiestas anuales durante toda su vida.
En conclusión, el mensaje del primer ángel presenta un resumen completo del deber de la criatura humana ante su Creador y su debida preparación espiritual en el contexto del juicio final de Dios y el fin de la gracia. En el mandato "temed a Dios y dadle gloria... y adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las guas", se resume todo el deber de la humanidad ante Dios. Esta orden equivale a "guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús". A su vez, "guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús" equivale a poseer "el oro refinado en fuego", "las vestiduras blancas" y "el colirio" que Cristo nos ofrece en su consejo a la iglesia de Laodicea en Apocalipsis 3:18.
La Hora de su Juicio ha Llegado
La orden del ángel "temed a Dios, y dadle gloria... y adorad a Aquel que hizo el cielo y la tierra" se proclama en el contexto de "la hora de su juicio ha llegado". Es decir, la urgencia de la orden se debe a que el juicio final de Dios ya está en desarrollo. Cuando estudiamos cuidadosamente la profecía de los 2,300 días de Daniel 8:14, llegamos a la irrefutable conclusión de que el juicio final de Dios comenzó en el año 1844 y terminará al fin de la gracia antes de la segunda venida de Cristo.
Este juicio, que conocemos como el juicio preadvenimiento o investigador, se compone de dos fases. La primera fase es el juicio de los muertos. La segunda fase es el juicio de los vivos. Cuando termine el juicio de los muertos, comenzará el juicio de los vivos. Por las señales proféticas de la biblia, entendemos que el juicio de los vivos está a punto de comenzar.
A continuación haremos un resumen de la profecía de los 2,300 días de Daniel 8:13-14 y 9:22-27.
"Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados? Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado". (Daniel 8:13-14)
"Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador". (Daniel 9:22-27)
Cuando examinamos detenidamente los pasajes bíblicos mencionados anteriormente, nos damos cuenta que el pasaje de Daniel 9:22-27 es la continuación de la visión de Daniel 8:13-14. En la profecía bíblica, un día equivale a un año (Ezequiel 4:6, Números 14:34). Al basarnos exclusivamente en la biblia y la historia los eventos contenidos en el tramo profético de los 2,300 años se cumplen todos con una exactitud asombrosa.
Los 2,300 años inician con la orden definitiva de reedificar Jerusalén emitida por el rey Artajerjes en el año 457 a.C. (Daniel 9:25; Esdras 7:11-26). Las primeras 7 semanas o 49 años llegan al año 408 a.C. con la conclusión de la reconstrucción de Jerusalén en tiempos difíciles (Daniel 9:25). Las siguientes 62 semanas o 434 años llegan hasta el año 27 d.C. con la aparición del "Mesías Príncipe" en el bautismo de Jesús en el río Jordán (Daniel 9:25). La mitad de la última semana (semana 70) llega al año 31 d.C. con la crucifixión y muerte del Mesías (Daniel 9:26-27). El final de la última semana (semana 70) cae en el año 34 d.C. con el cierre de la gracia para la nación judía con el apedreamiento de Esteban (Daniel 9:27). La profecía de las 70 semanas o 490 años es el tiempo total "determinado" o "cortado" exclusivamente "sobre tu pueblo" (los judíos, Daniel 9:24). Dicho periodo profético se extiende desde el año 457 a.C. hasta el año 34 d.C. Reiteramos, todos los eventos contenidos en la profecía de los 2,300 años tuvieron un cumplimiento exacto en la historia.
Ahora bien, para completar los 2,300 años, debemos ir 1810 años más en el futuro a partir del año 34 d.C. hasta el año 1844 d.C. (Al año 1843 le sumamos un año más porque el año 0 no existe en la transición de la era antes de Cristo (a.C) a la era cristiana (d.C.). Según la profecía bíblica, al final de los 2,300 años, en el año 1844 d.C., sucedería un evento trascendental: "el santuario será purificado". Un estudio y comprensión correctos del significado de este evento es absolutamente necesario para entender el "Mensaje de los Tres Ángeles".
Es hora de estudiar el significado espiritual de la "purificación del santuario". Para lograrlo, necesitamos comprender el significado de los términos "santuario" y "purificado" en el pasaje de Daniel 8:14.
"El Santuario será Purificado"
¿Qué significa o a qué se refiere la palabra "santuario"? La palabra hebrea que se traduce como "santuario" en Daniel 8:13-14 es "qodesh" y siginifica "lo sagrado o santo", "lo que Dios ha apartado para uso exclusivo de Él". La biblia usa la palabra "qodesh" para describir o referirse a la santidad del santuario (lugar físico)... especialmente las dos secciones del tabernáculo (el lugar santo y el lugar santísimo) y el sacerdocio (Éxodo 26:33-34, Levítico 21:6). Entre otras cosas, "qodesh" también se usa para describir o referirse a la santidad del pueblo escogido de Dios (Éxodo 19:6), la Palabra de Dios (Salmo 105:42), la ley de Dios (Salmo 119:172) y el nombre de Dios (Levítico 22:32). En resumen, "el santuario" (qodesh) describe o se refiere a la santidad del santuario o tabernáculo (lugar físico), el pueblo de Dios, el mensaje de la Palabra de Dios y el nombre de Dios.
¿Qué significa la palabra "purificado"? El término hebreo que se traduce como "purificado" en Daniel 8:14 viene de la raíz "Tsadáq", el cual significa justificar, vindicar, restaurar o limpiar. Como veremos más adelante en nuestro estudio, el amplio abanico de significados de "Tsadáq" es clave para entender el tema de la purificación del santuario. Consideremos una explicación más amplia del significado de "Tsadáq".
Justificar o ser hecho justo: Restablecer la justicia o declarar a alguien libre de culpa dentro de un marco legal o relacional. Esto necesariamente conlleva una fase de investigación (juicio investigador).
Vindicar: Demostrar la inocencia o rectitud de una persona, causa o institución frente a acusaciones o ataques.
Restaurar o poner en orden: Regresar un objeto o una situación a su estado original, correcto o legítimo.
Purificar o limpiar: Remover o quitar el pecado que contamina y profana el santuario.
Entonces, ¿cuál es el significado de "el santuario será purificado"? La obra de la purificación del santuario que comienza al final de la profecía de los 2,300 años, es un proceso Divino que marca el final del plan de salvación. Dicho proceso tiene como propósito principal la justificación, vindicación, restauración y purificación definitiva de cuatro cosas que son sumamente sagradas o santas (apartadas) para Dios: 1) el santuario o tabernáculo (lugar físico) 2) el pueblo escogido de Dios 3) el mensaje de la Palabra de Dios y 4) el nombre de Dios. Estos cuatro elementos sagrados deben ser purificados antes del fin de la gracia y la segunda venida de Cristo.
1. La Purificación del Santuario (lugar físico)
Como vimos, entre otras cosas, el "santuario" (qodesh) se refiere al tabernáculo (lugar físico), el cual consiste en el lugar santo y el lugar santísimo. Pero, ¿a qué santuario se refiere la profecía? ¿Cuál es el santuario que será purificado? Al examinar las Sagradas Escrituras, encontramos dos tipos de santuario: el santuario terrenal (en la tierra) y el santuario celestial (en el cielo) (Hebreos 9:1-24)
"Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios". (Hebreos 9:24)
El santuario terrenal fue construido por manos humanas. El santuario celestial fue hecho por Dios mismo. En el santuario terrenal ministraban sacerdotes humanos: Aarón, los Levitas y sus descendientes. En el santuario celestial, ministra el Sacerdote Divino: Cristo. El santuario terrenal pertenecía al antiguo pacto. El santuario celestial corresponde al nuevo pacto. El servicio del santuario terrenal fue inaugurado oficialmente en el Monte Sinaí y terminó con el sacrificio de Cristo. El servicio del santuario celestial fue aperturado oficialmente en el cielo en la entronización de Cristo a la diestra del Padre después de su muerte, resurrección y ascención. Actualmente, Cristo ministra en el santuario celestial como nuestro Gran Sumo Sacerdote, Intercesor, Consolador y Juez.
Como podemos ver claramente, el santuario terrenal ya no existe. Al respecto, la biblia, la historia y la realidad actual dan un testimonio irrefutable. Por otro lado, el santuario celestial está más vigente que nunca. La biblia es absolutamente clara al respecto. Por lo tanto, concluimos con absoluta certeza que, el santuario que será purificado según Daniel 8:14, es el santuario celestial "que Dios levantó y no el hombre".
Dicho esto, ¿cómo será "purificado" el santuario celestial. Examinemos este asunto más detalladamente. Recuerdas que uno de los significados de "tsadaq" es "limpiar". En este caso, se refiere al acto de borrar y quitar los pecados que contaminan y profanan el santuario celestial. Pero, ¿a qué pecados se refiere? ¿Cuáles son esos pecados que contaminan el santuario celestial?
Para poder entender este tema, debemos ver lo que se hacía en "Día de la Expiación" en tiempos del pueblo de Israel (Levítico 16:1-34). Este evento solemne se celebraba una vez al año, el día 10 del séptimo mes en el calendario lunisolar de la biblia. Durante todo el año, los pecadores traían los animales, ponían las manos sobre ellos y confesaban sus pecados. Mediante este acto, los pecados eran transferidos del pecador arrepentido al animal expiatorio. Luego, el sacerdote sacrificaba el animal y rociaba la sangre dentro del santuario. De esta manera, los pecados del pueblo de Israel eran trasladados al santuario. Aunque los pecados eran perdonados, permanecían en el santuario durante todo el año, contaminándolo.
Una vez al año, en el Día de la Expiación, el santuario era limpiado de todos los pecados cometidos por el pueblo de Dios durante todo el año. De igual forma, mediante el sacerdocio y la sangre expiatoria de Cristo, todos los pecados confesados y perdonados del pueblo de Dios de toda la historia, ingresan y permanecen dentro del santuario celestial. Los pecados permanecen en los registros que se conservan en el santuario celestial. El propósito de la purificación del santuario celestial, que comenzó en el año 1844 d.C., es limpiarlo de todos esos pecados que lo contaminan. Para lograrlo, los pecados deben ser borrados y quitados de forma definitiva de los registros que están el santuario celestial. Dichos registros de pecado se han acumulado durante casi seis mil años. Primero serán eliminados los pecados de los justos muertos y luego los pecados de los justos vivos. De esta manera el santuario celestial será purificado o limpiado de la contaminación del pecado para siempre.
2. La Purificación del Pueblo Escogido de Dios
Recuerdas que uno de los significados de "tsadaq" además de limpiar es "justificar" o declarar a alguien libre de culpa. Esto implica un proceso de juicio e investigación. Para completar la obra de purificación del santuario celestial, Cristo debe primero "purificar" o "justificar" de todo pecado a su pueblo escogido en vida, coincidiendo con el juicio de los vivos, la segunda fase del juicio preadvenimiento o investigador. Jesús debe detener el flujo de pecados cometidos por su pueblo que contaminan el santuario celestial, antes de borrarlos y quitarlos de los registros celestiales definitivamente. Para que esto suceda, el pueblo escogido de Dios debe dejar de cometer más pecados. Es imposible purificar el santuario celestial mientras el pueblo escogido de Dios siga practicando el pecado. Todo esto conlleva el que la iglesia final ancance la madurez espiritual, victoria total sobre el pecado y perfección de carácter (Efesios 4:13; Efesios 5:25-27, Colosenses 1:22, Judas 1:24).
Dios está llamando a los habitantes del mundo a formar parte del último remanente, "los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús". El glorioso plan de Dios para su remanente final es la madurez espiritual, victoria total sobre el pecado y la perfección de carácter. Esta condición debe ser alcanzada por el pueblo de Dios antes de la gran prueba final de la marca de la bestia y el fin de la gracia. Recordemos siempre que la marca de la bestia no es la preparación sino el examen de la fe del último remanente como requisito para el sellamiento. La preparación es hoy. Solo cuando el pueblo escogido de Dios haya pasado la prueba de la marca de la bestia, será sellado.
Es más, el pueblo escogido de Dios no podrá seguir cometiendo pecados después del fin de la gracia. Los pecados son el resultado de la inmadurez espiritual. Cuando la gracia se cierre, Cristo cesará so obra de intercesión en el santuario celestial y no habrá quien perdone los pecados que se sigan cometiendo (Apocalipsis 22:11). Concluimos, que la purificación del pueblo escogido de Dios es parte la purificación del santuario y es una obra necesaria para la consumación del plan de salvación.
3. La Purificación del Mensaje de la Palabra de Dios
Recuerdas que otro de los significados de "tsadaq" es "restaurar". Una parte fundamental de la obra de la "purificación del santuario" es la "restauración" del mensaje verdadero de la Palabra de Dios. Es imposible llegar a tener una iglesia madura y perfecta sin un conocimiento completo del plan de Dios para sus hijos que viven en los días finales de la historia del mundo. Este conocimiento especial está contenido en el "mensaje de los 3 ángeles" (Apocalipsis 14:6-13). Como vimos anteriormente, dicho mensaje es el mensaje del evangelio en el contexto de los últimos días. En otras palabras, el mensaje de los 3 ángeles se compone del evangelio más una serie de instrucciones especiales para la iglesia y el mundo que vive justo antes del fin de la gracia y la segunda venida de Cristo. Dichas instrucciones especiales se encuentran principalmente en el mensaje profético de los libros de Daniel y Apocalipsis.
Las Sagradas Escrituras son claras en cuanto a la promesa de Dios de proporcionar abundante luz adicional sobre la verdad de su Palabra por medio del derramamiento del Espíritu Santo en la lluvia tardía. A partir de 1844, Dios ha venido restaurando una serie de verdades de la biblia que son parte esencial del mensaje de salvación para este tiempo. Dios está cumpliendo con su promesa de restaurar todas las verdades de su Palabra necesarias para que su pueblo pueda experimentar una adecuada preparación física, mental y espiritual en la víspera del juicio de los vivos y la marca de la bestia. La restauración progresiva de la verdad bíblica hasta su plenitud, es lo que constituye la "verdad presente" (Habacuc 2:14, Oseas 6:3, Juan 16:13, Apocalipsis 18:1-5).
Hoy día, Dios ha derramado luz adicional sobre verdades especiales para aplicables para la iglesia y el mundo que vive en los últimos días de la historia. Entre otros temas, tenemos nueva luz sobre la Deidad, la justificación por la fe, la purificación del santuario de Daniel 8:14, el calendario de la biblia y el verdadero séptimo día de reposo y las profecías de Daniel y Apocalipsis.
4. La Purificación del Nombre de Dios
La purificación del santuario también implica la purificación del nombre o carácter de Dios. Pero, ¿cómo puede ser purificado el nombre de Dios? ¿Acaso Dios ha sido contaminado por los pecados? Bueno, recuerdas que otro de los significados de "tsadaq" es "vindicar", el cual significa demostrar la inocencia o rectitud de una persona, causa o institución frente a acusaciones o ataques. Debemos preguntarnos si Dios ha sido el blanco de acusaciones y ataques por parte de Satanás y la confederación del mal. La respuesta es un rotundo sí (Génesis 3:4-5, Job 1:9-11, Apocalipsis 12:10).
Desde su rebelión en el cielo, Satanás ha venido orquestando una campaña de desprestigio o difamación en contra de la persona y gobierno de Dios. El gran adversario siempre ha intentado justificar su rebelión acusando al Creador de ser un Dios tirano que exige de todas sus criaturas una obediencia y adoración obligatorias. El diablo acusa a Dios de ser el responsable directo del pecado y todas sus consecuencias. Dios, como Soberano del universo, asumió la responsabilidad y consecuencias del pecado, pero nunca la culpabilidad del mismo (Isaías 45:7, 2 Corintios 5:21, Santiago 1:13-14, .
Ante esta situación, es necesario un proceso de juicio para vindicar el nombre (carácter) y la justicia de Dios. Uno de los grandes propósitos del juicio final es demostrar la justicia, el amor de Dios y su inocencia frente al problema del pecado. Al mismo tiempo, el juicio final dejará a Satanás al descubierto como único responsable y culpable del pecado y sus consecuencias. Este proceso judicial es el juicio preadvenimiento o investigador que comenzó en 1844 y terminará al fin de la gracia. Cuando finalice el juicio investigador, el nombre de Dios quedará vindicado ante todo el universo para siempre. La rectitud del amor y la justicia de Dios quedarán establecidas por la eternidad. ¡Alabado sea el nombre de Dios! (Salmo 51:4, Romanos 3:4, Isaías 45:23)
NOTA: Estamos trabajando en la publicación de la segunda parte de este tema. Pronto estará disponible.